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¿Por qué Noboa quiere reducir los créditos del Biess al 2,99%?

El Gobierno busca liberar recursos del IESS para atender la crisis de salud, en medio de una fuerte presión financiera. Noboa plantea reducir parte de los hipotecarios baratos del Biess y acelerar la venta de activos ociosos.

La posible reducción de los créditos hipotecarios al 2,99% del Banco del Instituto Ecuatoriana de Seguridad Social (Biess) abre una nueva incertidumbre para la construcción: menos financiamiento barato podría enfriar la compra de viviendas justo cuando el sector inmobiliario empieza a recuperar dinamismo.

La señal llegó el 28 de agosto de 2026. El presidente Daniel Noboa, durante una entrevista radial, planteó que el IESS reduzca parte de sus inversiones en créditos hipotecarios al 2,99% para liberar recursos y destinarlos a atender las necesidades de salud de la institución.

“Menos créditos al 2,99% para arreglar un hospital”, resumió Noboa al explicar la presión financiera que enfrenta el IESS. Al mismo tiempo, el Presidente planteó acelerar la venta de activos ociosos de la institución, que estimó en cerca de $2.000 millones, como una vía para obtener liquidez.

La discusión coloca al mercado inmobiliario ante una disyuntiva. El IESS necesita recursos para cubrir otras necesidades, pero el crédito hipotecario barato también se ha convertido en uno de los soportes de la recuperación de la vivienda y la construcción.

¿Qué pasa si hay menos crédito barato para vivienda en Ecuador?

El crédito al 2,99% tiene una ventaja evidente para los afiliados y jubilados que buscan comprar una vivienda. Reduce el costo financiero y permite acceder a una cuota mensual menor que la que supondría un préstamo a una tasa más alta.

Por eso, si el Biess reduce significativamente el volumen de nuevos hipotecarios, una parte de los compradores podría postergar la decisión de adquirir una vivienda o buscar alternativas de financiamiento más costosas.

Ese efecto no necesariamente significaría una caída inmediata de la construcción. Pero sí podría quitarle velocidad a uno de los canales que conectan el financiamiento con la actividad inmobiliaria.

La cadena es relativamente sencilla. Menos crédito puede significar menos compradores; menos compradores pueden significar menos ventas de viviendas; y menores ventas pueden terminar afectando nuevos proyectos de construcción.

“El impacto, sin embargo, dependerá de la magnitud del ajuste que finalmente realice el IESS y, sobre todo, de cuánto de esa demanda pueda ser absorbida por los bancos privados. Hay que tomar en cuenta que todavía no se hace efectiva la reducción de los hipotecarios del Biess”, apuntó Pedro Moreno, economista

La vivienda en Ecuador depende cada vez más del crédito barato del Biess

La posible reducción del crédito hipotecario aparece además en un momento particular para el sector. Durante el primer semestre de 2026, la construcción mostró señales importantes de recuperación, acompañadas por una mayor actividad inmobiliaria y por el impulso del financiamiento para vivienda.

Esto vuelve más relevante la decisión sobre el futuro del crédito del Biess. Si el sector recién empieza a recuperar terreno, un menor flujo de financiamiento podría convertirse en un freno para esa recuperación.

Para los constructores, promotores inmobiliarios y compradores, por tanto, no se trata únicamente de una discusión sobre las cuentas del IESS. También está en juego una fuente de demanda para el mercado de vivienda.

Sebastián Angulo, periodista y analista económico independiente, advierte que una menor disponibilidad de hipotecarios baratos del Biess podría moderar uno de los motores de la recuperación inmobiliaria.

Pero el efecto, señala, dependerá de dos variables: cuánto se reduzca realmente la cartera de créditos y si la banca privada logra compensar parte de esa demanda.

Más liquidez para el IESS, pero ¿a qué costo para la vivienda en Ecuador?

No es lo mismo reducir gradualmente la colocación de nuevos créditos que retirar de manera importante al Biess del mercado hipotecario.

“En el primer escenario, los bancos privados podrían tener espacio para captar parte de los clientes que ya no accedan al crédito del Biess. En el segundo, el golpe sobre la demanda podría ser mayor, especialmente entre hogares que necesitan una tasa baja para que la cuota mensual sea manejable”, recalcó Moreno.

Además, el crédito hipotecario tiene un efecto que va más allá de la compra de una vivienda nueva. La demanda inmobiliaria mueve actividades relacionadas con la construcción, materiales, acabados, transporte, servicios profesionales y empleo.

Por eso, el debate sobre el 2,99% termina siendo también un debate sobre qué tan sostenible es la recuperación de la construcción en Ecuador.

Noboa también puso sobre la mesa acelerar la venta de activos ociosos del IESS, con un valor estimado de cerca de $2.000 millones.

La lógica es obtener liquidez de bienes que no están generando suficiente utilidad para la institución y utilizar esos recursos para atender necesidades financieras más urgentes. Pero vender activos y reducir el crédito hipotecario no tienen el mismo efecto económico.

La venta de un activo puede generar un ingreso extraordinario y mejorar la liquidez del IESS. En cambio, reducir la colocación de hipotecarios modifica el flujo de financiamiento que reciben los hogares y puede afectar la demanda del mercado inmobiliario. (JS)

Fuente: La Hora

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