Riesgo país de Ecuador sube 45 puntos por caída del precio del petróleo

En apenas nueve días, el riesgo país subió 45 puntos, reflejando la sensibilidad de la economía ecuatoriana frente al mercado petrolero.
Tras el cese de hostilidades entre Irán, Israel y Estados Unidos, junto a la normalización del tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, el mercado petrolero corrigió con fuerza sus precios. Lo que por un lado significa una reducción de costos energéticos, para Ecuador también representa una señal de alerta.
La razón es clara. Menos precio del petróleo implica menos ingresos. Ese impacto ya empezó a reflejarse en los mercados financieros. El riesgo país de Ecuador escaló hasta los 423 puntos básicos el 24 de junio, según datos del Banco Central del Ecuador. Apenas nueve días antes, el indicador se ubicaba en 378 puntos. El salto fue de 45 puntos básicos.
Aunque el incremento no luce dramático en términos históricos, sí revela una realidad estructural. La percepción de riesgo sobre Ecuador sigue estrechamente ligada al comportamiento del crudo.
La caída del petróleo explica buena parte de este movimiento. El Brent retrocedió hasta $73,87 por barril y el WTI cayó a $69,80, regresando prácticamente a los niveles previos al conflicto en Medio Oriente.
Para un país dolarizado y exportador de petróleo como Ecuador, este ajuste tiene efectos inmediatos.
Un petróleo más barato reduce la entrada de divisas, debilita las perspectivas de ingresos fiscales y complica el equilibrio de las cuentas externas. En otras palabras, el mercado anticipa mayores presiones sobre las finanzas públicas y exige una prima de riesgo más alta para mantener deuda ecuatoriana.
Sebastián Angulo, periodista y analista económico independiente, sostiene que el reciente repunte del indicador responde principalmente al contexto internacional y no a un deterioro interno de la economía.
“El aumento del riesgo país parece responder más al deterioro del entorno externo que a un cambio en los fundamentos de la economía ecuatoriana”, señala.
Aun así, advierte que el movimiento confirma la dependencia estructural del país frente al petróleo.
“Esto evidencia que la percepción de riesgo de Ecuador sigue estrechamente ligada al comportamiento del crudo. Aunque un menor precio del petróleo reduce la presión inflacionaria global, para Ecuador implica menores ingresos por exportaciones y un deterioro esperado de las cuentas fiscales y externas”, explica.
Pese al repunte reciente, el contexto general sigue siendo más favorable que hace un año.
En junio de 2025, el riesgo país se encontraba en 868 puntos básicos, más del doble del nivel actual. La caída sostenida observada en los últimos meses respondió a varios factores: una mayor consolidación fiscal, el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI), el retorno progresivo de Ecuador a los mercados internacionales y una mejora en la calificación soberana.
Sin embargo, el episodio reciente deja una conclusión clara. Ecuador ha mejorado su perfil financiero, pero todavía no logra desacoplarse de su principal variable histórica de vulnerabilidad.
Mientras el petróleo siga marcando el pulso de los ingresos fiscales y externos, cada caída del crudo seguirá generando turbulencia en la percepción de riesgo del país. (JS)
Fuente: La Hora





