Más de 700 empresas mueven el cannabis en Ecuador y una de ellas llega a París con chocolate con CBD

El cannabis ecuatoriano empieza a transformarse en productos innovadores con potencial internacional. Un chocolate con CBD y melena de león llegará en octubre al Salon du Chocolat Paris tras ser seleccionado como semifinalista de un premio de innovación en cacao.
El cannabis no psicoactivo y el cáñamo ya forman parte de una actividad empresarial que busca crecer en Ecuador y, sobre todo, avanzar hacia productos con mayor valor agregado.
En el país existen más de 700 compañías vinculadas a actividades relacionadas con el cannabis no psicoactivo y el cáñamo. Cerca del 60% se concentra entre Pichincha y Guayas, según cifras del sector.
La actividad también ha comenzado a organizarse alrededor de una cadena productiva que incluye cultivo, procesamiento y elaboración de productos para diferentes industrias. Alimentos, suplementos, cosméticos, productos de bienestar, veterinaria y deporte son algunos de los campos en los que existen oportunidades de desarrollo.
Según estimaciones del sector, la industria alcanzó una facturación aproximada de $10 millones hasta 2024 y para 2025 se proyectó que llegaría a unos $15 millones.
El desafío ahora es que una mayor parte de ese valor se quede en Ecuador mediante la transformación de la materia prima en productos terminados, con innovación, marcas propias y posibilidades de llegar a otros mercados.
Cannabis no psicoactivo y el cáñamo en Ecuador: de la materia prima a nuevos productos
Una de las organizaciones que busca impulsar esta transformación es el Clúster Nacional de Cannabis No Psicoactivo y Cáñamo, integrado por alrededor de 30 empresas.
El objetivo del clúster es fortalecer la cadena productiva y promover el desarrollo de productos con mayor valor agregado. La apuesta es que el crecimiento del sector no dependa únicamente de sembrar, cosechar o procesar cannabis, sino de crear nuevas aplicaciones alrededor de esta materia prima.
Lizbeth Fajardo, presidenta del clúster y gerente general de Mayu Ecuador, considera que allí está una de las principales oportunidades para la industria.
“El crecimiento más importante no está solamente en sembrar o procesar cannabis, sino en la innovación que se está generando alrededor de la materia prima. Empresas que ya tenían líneas de bebidas, alimentos o suplementos están incorporando nuevas líneas con CBD. Ahí es donde vemos una oportunidad importante para generar valor agregado en Ecuador”.
Este proceso permite que el cannabis no psicoactivo se incorpore a categorías que ya cuentan con mercados establecidos, en lugar de depender exclusivamente de la comercialización de la materia prima.
También abre una posibilidad para conectar esta actividad con otras fortalezas productivas del país, como el cacao y la industria de alimentos.
El chocolate ecuatoriano abre una puerta internacional a los productos con cannabis no psicoactivo y cáñamo
Un ejemplo de esta tendencia es el desarrollo de un chocolate con CBD y melena de león, elaborado por la empresa ecuatoriana Mayu.
El producto fue seleccionado como semifinalista del II Ecuadorian Cacao Innovation Award – París 2026, un reconocimiento que le permitirá ser presentado en el stand del concurso durante el Salon du Chocolat Paris, en octubre.
El caso resulta llamativo porque combina dos cadenas productivas distintas: el cacao, uno de los productos de exportación tradicionales de Ecuador, y una nueva categoría vinculada al cannabis no psicoactivo.
Más allá del producto específico, la participación en París muestra el tipo de estrategia que algunas empresas del sector están explorando: utilizar materias primas ecuatorianas para desarrollar productos terminados que puedan competir en mercados especializados.
La internacionalización, sin embargo, implica desafíos adicionales. Cada mercado establece sus propias condiciones sanitarias y regulatorias para los productos que contienen CBD, por lo que las empresas deben adaptar sus procesos, registros y formulaciones antes de comercializarlos.
La industria del cannabis no psicoactivo en Ecuador que busca salir al exterior
La búsqueda de mercados internacionales ya forma parte de la estrategia de algunas empresas ecuatorianas del sector. Mayu, por ejemplo, ha participado en ferias especializadas en Colombia, Francia y Costa Rica y trabaja en procesos de registro y comercialización para destinos como España, Estados Unidos, con especial interés en Nueva York, Islandia, Francia y Costa Rica.
La experiencia refleja uno de los principales retos y oportunidades de la actividad: pasar de un mercado principalmente local a uno internacional, donde el cumplimiento de requisitos regulatorios es determinante.
En el caso de Mayu, la empresa cuenta con una Licencia 5 para el procesamiento de cannabis no psicoactivo y ha desarrollado productos con CBD con registro sanitario. Su portafolio incluye alimentos, suplementos y productos tópicos.
Entre 2025 y 2026, el grupo registró una facturación anual de $500.000 y sus productos están presentes en más de 100 distribuidores a escala nacional, además de dos farmacias magistrales propias en Quito y Cuenca.
La empresa también ha ampliado su oferta hacia productos como chocolate con CBD, gomitas, suplementos y productos para el cuidado de la piel, mientras explora nuevas combinaciones con ingredientes como melena de león, selenio y hongos adaptógenos.
¿Qué pasa con la regulación del cannabis no psicoactivo en Ecuador?
El crecimiento del cannabis no psicoactivo ocurre en medio de un renovado debate sobre la regulación del cannabis en Ecuador.
La Asamblea Nacional decidió recientemente no continuar con el trámite de una propuesta de Ley Orgánica para la Regulación Integral del Uso Responsable de Cannabis. La iniciativa planteaba cambios relacionados con el uso adulto, autocultivo y productos con THC.
Sin embargo, esa decisión no elimina el marco vigente para el cannabis no psicoactivo y el cáñamo, ni las licencias existentes para las actividades autorizadas.
Las actividades de siembra, cultivo, cosecha, procesamiento y elaboración de derivados de cannabis no psicoactivo continúan sujetas a las condiciones y controles establecidos por las autoridades competentes.
Para el sector empresarial, por tanto, el desafío inmediato está en consolidar una actividad que ya funciona bajo un marco regulado. (JS)
Fuente: La Hora





