Keiko Fujimori gana en Perú: ¿qué significa esto para Ecuador?

Keiko Fujimori es la virtual ganadora de las elecciones presidenciales de Perú, falta la proclamación de resultados y la posesión; sin embargo, hay desafíos, como la seguridad, que la nueva mandataria tendrá que afrontar.
Keiko Sofía Fujimori Higuchi, hija del exmandatario Alberto Fujimori, lleva la delantera en los resultados electorales de la segunda vuelta presidencial de Perú.
Hasta las 17:00 del 25 de junio de 2026, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú mostraba que Fujimori, candidata de Fuerza Popular, tenía el 50,121% de votos y Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, tenía el 49,879% de votos.
Y Fujimori ya ha recibido felicitaciones como la nueva presidenta de Perú.
Keiko Fujimori debe aplicar una renovación para comenzar su periodo presidencial
Giovanna Peñaflor, consultora política y gerente general de la encuestadora Imasen de Perú, observa que el primer reto de Fujimori, una vez posesionada, será “pasar de la oposición al Gobierno porque actualmente está rodeada de cuadros que hace 26 años no gobiernan en el país”.
Señala que eso implica hacer una renovación para no recurrir a los mismos perfiles. Aunque sospecha que parte de las personas que sirvieron a Alberto Fujimori serán llamadas por el nuevo Gobierno.
Augusto Álvarez Rodrich, analista político y director de A3R.Net, menciona que el periodo presidencial de Alberto Fujimori representará uno de los principales problemas para la nueva presidenta. Por ejemplo, a la hora de “tender puentes con la oposición para establecer acuerdos que permitan constituir una gobernabilidad que haga viables políticamente los próximos cinco años (de gestión)”, apunta el analista.
Evalúa que tras los varios mandatarios que ha tenido Perú en la última década, desde 2016, el país requiere un trabajo conjunto. “La idea es que trabajando conjuntamente entre Gobierno y oposición se puedan construir los puentes para fortalecer la institucionalidad peruana”, subraya.
La inseguridad debería ser una de las prioridades de Keiko Fujimori, a nivel nacional e internacional
Álvarez es optimista sobre la gestión que haga la nueva presidenta: “Sí, es una presidenta de derecha y lo que trae es la posibilidad de que tengamos un Gobierno más estable, en el que se puedan plantear políticas económicas de largo plazo. Pero los problemas que enfrentará son grandes, el más importante es el tema de la inseguridad”.
El analista político refiere que el Gobierno de Daniel Noboa y el próximo de Fujimori, al ser considerados de derecha, tendrán una forma más cercana de plantear las relaciones.
“El narcotráfico es un tema que azota a Ecuador y a Perú, y el trabajo conjunto es algo que va a estar presente. No tengo la menor duda que habrá una gran intención de los dos Gobiernos por acercarse por el tema del narcotráfico y otros asuntos. Se abre una gran posibilidad de tener una muy buena relación operativa de trabajo con Ecuador”, resume Álvarez.
Ejemplifica que también se puede trabajar conjuntamente para tener una mejor capacidad entre los dos países sobre los fenómenos climáticos, como el fenómeno de El Niño.
Ve crucial para la diplomacia peruana lo siguiente:
- Mantener buenas relaciones con Chile y Bolivia.
- Recomponer la relación con Colombia, que se deterioró tras el retiro de embajadores durante el Gobierno de Gustavo Petro.
- Mantener una relación armoniosa con Estados Unidos y China: “He entrevistado a Keiko Fujimori en la campaña tres veces. Me ha dicho que quiere mantener muy buenas relaciones y promover las inversiones de los dos países”.
Enrique Castillo, periodista y analista político de Perú, señala que la “ola derechista” en la región hace que Fujimori tenga un mejor ambiente para gobernar.
“Hay temas que nos unen y que deberían generar esfuerzos conjuntos más fuertes de lo que hemos tenido hasta ahora con ciertos países. Es el caso de Ecuador, por ejemplo, habría que profundizar en la lucha contra la delincuencia, en el control fronterizo, en la lucha contra las drogas, contra la pesca ilegal, contra la minería ilegal. Es una agenda pendiente con Ecuador”, explica.
Los temas urgentes, en general, según Castillo, son:
- La lucha contra la criminalidad.
- El fenómeno de El Niño.
- La salud.
- La corrupción y la ineficiencia.
Advierte que si la nueva presidenta no atiende estos temas urgentes habrá “un severo problema de convulsión social”.
Peñaflor indica que hay una crisis de inseguridad en Perú, pero anota que el problema de fondo es la corrupción institucional. Keiko Fujimori es vista como “la candidata de la Embajada norteamericana” y por eso no duda que, bajo su mandato, Perú se adhiera al Escudo de las Américas, del que forma parte Ecuador.
Sin embargo, estima que Fujimori, Noboa y el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, “son tres personajes que van a actuar desde la visión de Estados Unidos y nada de lo que venga de Estados Unidos implicará una visión regional”.
Keiko Fujimori debe mostrar gestos políticos para gobernar Perú
Pero antes de atender los problemas, Peñaflor resume que Keiko Fujimori debería mostrar ciertos “gestos políticos”:
- Convencer a la ciudadanía de que será una presidenta para todos los peruanos, aunque esto suene demagógico.
- Plantear en su juramentación como uno de los objetivos nacionales el desarrollo integral del país.
- Reabrir el tema sobre las 50 personas que murieron en las manifestaciones contra la expresidenta Dina Boluarte.
“Lo primero que Keiko Fujimori tiene que hacer es tratar de vencer la resistencia al antifujimorismo y eso pasa por los gestos políticos. ¿Cuáles son esos gestos políticos? Tiene que renunciar a la posibilidad de hacerse del control absoluto del poder, es decir, de intentar tener las presidencias de las Cámaras”, expone Castillo.
El segundo gesto político es tener un gabinete amplio y plural, que no es lo mismo que multipartidario. Lo explica: “Lo multipartidario puede ser tomado como un pacto en el cual los partidos políticos se han repartido las instituciones, las comisiones, las leyes, para beneficio personal y de grupo. Pero se trata de buscar a los mejores tecnócratas y formar un Gobierno que sea plural”.
Castillo sugiere un tercer gesto político: “Lo ideal sería tener un presidente del Consejo de Ministros que no sea fujimorista, que sí sea dialogante, con reconocido prestigio y solvencia, capaz de generar consensos”. (KSQ)
Fuente: La HORA





