Endeudamiento en Ecuador: el 42% del sueldo de la clase media va al banco y las renegociaciones duplican las deudas

Familias ecuatorianas, sobre todo de clase media, entregan casi la mitad de sus ingresos mensuales al banco y quedan atrapadas en refinanciaciones que disparan sus deudas originales.
Cobrar el sueldo a fin de mes ya no representa tranquilidad para la clase media ecuatoriana, sino el inicio de una carrera contra el reloj financiero. Hoy, el 42% del sueldo mensual de las familias de sector medio va directo al pago de deudas bancarias y tarjetas de crédito. Esta cifra desborda peligrosamente el umbral máximo recomendado del 30% por expertos financieros y convierte al presupuesto familiar en una estructura frágil.
Cuando los ingresos no alcanzan y la cuota mensual se vuelve insostenible, la familia acude a la renegociación con la esperanza de tomar un respiro. Sin embargo, en ese preciso punto la trampa se cierra: según los modelos econométricos de la firma consultora Estévez & Estévez Economistas, un crédito original de $5.000, tras tres años de refinanciaciones e intereses acumulados, se transforma en un monstruo de $12.800, lo que representa una Tasa Interna de Retorno (TIR) efectiva del 156%.
La espiral de la refinanciación: cuando la solución multiplica el problema del endeudamiento en Ecuador
El mecanismo de renegociación se ha convertido, de acuerdo a Estévez & Estévez Economistas, en el principal terreno de asfixia para los hogares. Ante la imposibilidad de saldar el capital, el 63% de los deudores reconoce que solo alcanza a pagar los intereses mensuales de sus obligaciones.
Las entidades financieras ofrecen refinanciar extendiendo plazos y capitalizando intereses vencidos. El resultado de esta maniobra es devastador: un préstamo inicial de $5.000 termina más que duplicándose hasta alcanzar los $12.800 en apenas 36 meses.
A este cuadro, Estévez & Estévez Economistas suma una distorsión en el sistema de cobros. Según la consultora, el 76% de las empresas de cobranza pertenece directa o indirectamente a las mismas entidades financieras acreedoras, lo que configura un conflicto de interés sistémico y una presión constante sobre los deudores.
Acorralados, el 38% de los hogares endeudados se ha visto obligado a recortar gastos básicos en alimentación o salud para cumplir con sus cuotas y evitar la central de riesgo.
El espejismo de las ventas récord frente al bolsillo real de las familias en Ecuador
Mientras las familias entregan el 42% de sus ingresos al banco, las ventas reportadas al SRI en el primer semestre de 2026 alcanzaron los $25.607,3 millones (+16,7% interanual), impulsadas por el consumo de los hogares y la facturación electrónica.
Aunque el Gobierno recurre a este dato como prueba de recuperación económica, el informe de Estévez & Estévez Economistas aclara que se trata de un indicador engañoso. Las razones de fondo para llegar a esa conclusión son las siguientes:
- Concentración de ganancias: El 78% del crecimiento de las ventas se concentró en el sector de altos ingresos (banca, importadores, grandes cadenas, constructoras, alimentos y telecomunicaciones), que representa apenas el 15% de la población. Sus utilidades crecieron en promedio un 24% interanual, mientras que el resto de la economía apenas registró un 3%.
- Consumo a crédito vs. consumo básico: Las ventas de bienes durables (vehículos, electrodomésticos) crecieron un 22% y los servicios financieros un 15% (ambos financiados casi en su totalidad con crédito). En cambio, las ventas de bienes de primera necesidad en pequeños comercios de barrio apenas subieron un 1,2%.
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Deterioro laboral y la presión crediticia sobre la clase media ¿Por qué la clase media ecuatoriana destina casi la mitad de sus ingresos a saldar deudas?
El estudio de Estévez & Estévez señala que este segmento enfrenta una triple presión:
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- Pérdida de empleo formal: La tasa de desempleo en la clase media saltó al 9,8%, frente al 4,2% registrado en 2019.
- Inflación persistente: Los alimentos acumulan una inflación del 12,5%, erosionando el poder adquisitivo.
- Agresividad crediticia: Entre 2024 y 2025, la colocación de créditos de consumo creció un 18,7% anual por la feroz competencia bancaria, con tarjetas de crédito que cobran una tasa de interés promedio del 28,5% anual.
Esta combinación provocó que el 67% de los hogares mantenga deudas de consumo, disparó las renegociaciones de deuda un +145% en comparación con 2023 y elevó la morosidad en créditos de consumo al 14,2% (un alza de 8,3 puntos porcentuales en 18 meses, frente al 5,9% en 2022).
En contraste, el sector de bajos ingresos ha logrado atenuar parcialmente el impacto del alza de precios gracias a transferencias estatales que representan el 18% de su ingreso mensual. Esto permitió reducir la pobreza en 4,2 puntos porcentuales, aunque el informe enfatiza que esta mejora es atribuible casi exclusivamente a los bonos sociales condicionados por el FMI.
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Economía informal crece y aumenta los riesgos financieros para Ecuador
Estévez & Estévez Economistas advierte que la economía informal e ilegal distorsiona el indicador oficial de ventas. Representa ya el 34,5% del PIB, con un incremento interanual del 16% en ventas informales y un 22% de transacciones con divisas no declaradas.
Este flujo inyecta consumo en el corto plazo, pero no tributa, no genera empleo formal y profundiza el déficit estructural del Estado.
De mantenerse la tendencia actual, los modelos econométricos de Estévez & Estévez Economistas proyectan escenarios alarmantes:
- Quiebras personales masivas (Alta probabilidad: 65%): Más de 1,2 millones de hogares en default, provocando una contracción del PIB del -2,8% en 2027.
- Crisis en el sistema financiero (Probabilidad moderada: 40%): Pérdidas estimadas en $4.200 millones por cartera de consumo impagable.
- Retorno de la pobreza (Muy alta probabilidad: 78%): Aumento de la pobreza al 32,5% (niveles de 2020), revirtiendo los avances logrados vía bonos.
Antes de refinanciar una deuda en Ecuador, calcule cuánto terminará pagando
Salir de una deuda no siempre significa pagar una cuota más baja. Una refinanciación mal calculada, el uso excesivo de crédito y el recorte de gastos esenciales pueden terminar agravando el problema. Antes de asumir nuevas condiciones, conviene revisar cuánto se pagará realmente y proteger primero las necesidades básicas del hogar.
- Evite renegociar sin recalcular la tasa real: Antes de firmar una refinanciación, solicite el cuadro de pagos completo. Verificar si la consolidación o extensión de plazo capitaliza intereses puede evitar que una deuda de $5.000 se transforme en una obligación de $12.800.
- Monitoree la regla del 30%: Si más del 30% de sus ingresos mensuales está comprometido en cuotas, suspenda inmediatamente las compras a crédito y priorice la amortización de capital en las deudas de mayor tasa de interés (como tarjetas al 28,5%).
- Proteja la canasta vital: El 38% de los hogares endeudados reduce gasto en comida o medicina para cumplir con el banco. Ningún compromiso crediticio debe poner en riesgo la alimentación o la salud de su familia; busque asesoría o reestructuración formal antes de sacrificar necesidades básicas. (JS)
- Fuente: La Hora



