Noticias

El fenómeno de El Niño pone en riesgo el respaldo eléctrico que Ecuador recibe de Colombia

Colombia llega a los meses críticos de El Niño con déficit de energía firme, proyectos retrasados y precios eléctricos al alza. Para Ecuador, que depende de sus compras al vecino país, el riesgo no es solo de abastecimiento; también puede ser de costos.

La alerta que empieza a sonar en Colombia también debería escucharse en Ecuador. A menos de dos meses del período en que el fenómeno de El Niño podría alcanzar su mayor intensidad, el sistema eléctrico colombiano enfrenta varios cuellos de botella que reducen su margen de maniobra justo cuando necesitará más generación térmica y preservar el agua de sus embalses.

Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras de Colombia (Andeg), advirtió que será difícil atravesar el fenómeno sin apagones debido a la combinación de un déficit de energía firme cercano al 3%, el retraso en la entrada de nuevos proyectos de generación y las dificultades financieras de Air-e, cuya deuda llega a 3,2 billones de pesos colombianos.

Air-e es una empresa colombiana que distribuye y comercializa electricidad en buena parte de la región Caribe. Atiende a usuarios de los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira. Actualmente tiene alrededor de 1,4 millones de usuarios.

El problema, por tanto, no es solamente que llueva menos. Colombia se prepara para un período de menor disponibilidad de agua con una parte de su nueva capacidad de generación todavía pendiente y con empresas distribuidoras que acumulan obligaciones. Castañeda considera que el Gobierno debe recuperar la confianza de los inversionistas y frenar el crecimiento de las deudas de Air-e para reducir la presión sobre el sistema.

El costo de prepararse para El Niño ya aparece en los precios de la energía en Colombia

El mercado eléctrico colombiano ya está mostrando una señal concreta de esa mayor tensión.

En agosto de 2026, el precio de la energía en bolsa alcanzó su nivel más alto en 20 meses. El promedio de los precios máximos llegó a 1.050,64 pesos colombianos por kilovatio hora, equivalente a unos $0,34 por kWh, frente a los 254,20 pesos, es decir, alrededor de $0,08— registrados a inicios de 2026.

El salto es considerable. En pocos meses, el precio máximo promedio se multiplicó por más de cuatro.

Una de las principales razones es precisamente la estrategia para enfrentar El fenómeno de El Niño. Ante la necesidad de conservar agua en los embalses, Colombia está recurriendo con mayor intensidad a sus centrales térmicas, que utilizan combustibles y tienen costos de generación más elevados.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam) calcula una probabilidad del 95% de que El Niño alcance una intensidad «muy fuerte» entre octubre y diciembre. En el momento más crítico, las plantas térmicas podrían llegar a representar alrededor del 55% de la generación eléctrica colombiana.

Sebastián Angulo, periodista y analista económico independiente, considera que esta situación deja una señal importante para Ecuador.

“Colombia ya empieza a sentir en precios el costo de prepararse para El Niño. La señal es relevante para Ecuador. Un período hidrológico adverso a finales de 2026 no solo eleva el riesgo de restricciones eléctricas, sino también el costo de sustituir generación hidroeléctrica con fuentes más caras”, apuntó.

Ecuador depende de la electricidad de Colombia para el estiaje o época seca de 2026

La razón está en una palabra: interconexión. Ecuador no enfrenta solo sus propios problemas de generación. También depende, en determinados momentos, de la posibilidad de comprar electricidad a Colombia para cubrir parte de su demanda.

El intercambio eléctrico entre ambos países se reanudó el 5 de agosto de 2026, después de varios meses de suspensión. Colombia comenzó a enviar alrededor de 8,6 GWh diarios, volumen que utiliza cerca del 78% de la capacidad de los enlaces internacionales y que permite cubrir más del 8% de la demanda eléctrica diaria de Ecuador.

La decisión fue tomada después de que Colombia evaluara que podía exportar electricidad sin comprometer sus propias reservas hídricas y en medio de la preparación para El Niño.

Esto convierte a Colombia en un respaldo importante para el sistema ecuatoriano, pero también revela una vulnerabilidad. Si Colombia necesita guardar agua y reducir sus exportaciones, Ecuador podría perder parte de ese colchón justo cuando más lo necesita.

La situación adquiere mayor relevancia porque Ecuador se aproxima al estiaje, el período de menor disponibilidad de agua para sus centrales hidroeléctricas.

Ecuador llega mejor que en 2024 al estiaje, pero no está fuera de riesgo

Hay, sin embargo, una diferencia importante frente al escenario que provocó los largos apagones de 2024.

De acuerdo con el dato de Celec para el embalse de Mazar, con corte a las 11:00 de este 25 de agosto de 2026, su nivel se ubicaba en 2.148,05 metros sobre el nivel del mar, frente a un máximo de 2.153 metros. Es decir, está 4,95 metros por debajo del nivel máximo.

El contraste con agosto de 2024 es significativo. En ese momento, Mazar se encontraba en 2.141,09 metros, unos 11,91 metros por debajo de su máximo, antes de que Ecuador entrara en una de las peores crisis eléctricas de los últimos años.

En otras palabras, Ecuador parte hacia el estiaje en una posición hídrica mucho más favorable que la de 2024.

Pero eso no significa que el riesgo haya desaparecido.

El problema es que la generación hidroeléctrica no depende únicamente de cómo empieza el estiaje, sino de cuánto dura, cuánto llueve durante esos meses, cómo se administra el agua disponible y qué otras fuentes de generación están listas para entrar cuando las hidroeléctricas reduzcan su aporte.

Y ahí aparece la advertencia colombiana. El riesgo no es solo quedarse sin energía: también pagar más por ella

Si Colombia enfrenta una reducción de su capacidad para exportar electricidad, Ecuador tendría que cubrir ese faltante con otras fuentes.

Eso puede significar utilizar más generación térmica, importar electricidad de otros mercados cuando exista disponibilidad o recurrir a centrales con costos de producción superiores. (JS)

Fuente: La HORA

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar
Hola envíanos tu mensaje