El consumidor ecuatoriano ahorra en lo básico y gasta más en bienestar

Las familias buscan precios bajos y marcas blancas para reducir gastos, pero mantienen consumo en salud, cuidado personal, conveniencia y experiencias. Este cambio está transformando el retail y las estrategias empresariales.
El consumidor ecuatoriano ya no compra como antes y las empresas tienen que cambiar rápidamente para adaptarse.
Ese fue uno de los mensajes centrales del Carlos Buitrago, managing partner de McKinsey para Ecuador, durante una entrevista con LA HORA en el marco del McKinsey Forum Ecuador 2026 realizado en Quito.
Buitrago explicó que estudios realizados por la consultora en varios países de América Latina, incluyendo Ecuador, muestran el surgimiento de un nuevo tipo de consumidor. Uno que enfrenta presiones económicas, pero que todavía quiere darse gustos y mantener ciertos niveles de bienestar.
“Es un consumidor que tiene retos económicos, pero que quiere continuar dándose sus gustos y seguir invirtiendo en las cosas que le generan valor”, afirmó.
Según explicó, eso está cambiando profundamente la manera en que las personas compran.
Ahora los consumidores:
- comparan más precios,
- buscan ahorrar en categorías básicas,
- prueban más marcas blancas o propias,
- compran en distintos canales,
- priorizan conveniencia y bienestar.
“El consumidor busca ahorrar para tener más recursos e invertir donde percibe un mejor beneficio”, señaló.
Eso significa que una misma familia puede ahorrar en productos masivos como papel higiénico o compras grandes para el hogar, pero al mismo tiempo gastar más en cuidado personal, productos para bebés, salud, bienestar, alimentación especializada y experiencias.
Buitrago explicó que el precio sigue siendo importante en Ecuador, pero ya no es el único factor. “Es de precio, pero también es de conveniencia”, sostuvo.
Puso como ejemplo las compras por impulso o de cercanía, donde el consumidor prioriza rapidez y disponibilidad antes que buscar la opción más barata.
Ese cambio está obligando a supermercados y cadenas comerciales a replantear completamente sus formatos de negocio. “Un solo formato no va a ser suficiente”, afirmó.
Según explicó, las empresas necesitan adaptarse a distintos momentos de consumo mediante tiendas pequeñas, formatos de conveniencia, delivery, descuentos y canales digitales.
Agregó que cadenas ecuatorianas ya están respondiendo a estas tendencias mediante formatos más flexibles y estrategias enfocadas en ahorro y conveniencia.
Otro fenómeno que destacó es el crecimiento de las marcas blancas o propias y la diversificación de opciones dentro de supermercados y tiendas.
El ejecutivo señaló que hoy los consumidores encuentran más productos especializados relacionados con salud, nutrición y bienestar, incluyendo alimentos funcionales, opciones saludables y productos diferenciados. “Eso es muy positivo porque el consumidor tiene opciones”, indicó.
Las familias más pequeñas también están redefiniendo el consumo en Ecuador
McKinsey también destaca que Ecuador enfrenta cambios demográficos que transformarán aún más el consumo.
Las familias son más pequeñas y la población adulta mayor comienza a crecer, algo que ya modifica la demanda de productos y servicios.
Según Buitrago, eso abrirá oportunidades especialmente en:
- salud,
- suplementos,
- vitaminas,
- proteínas,
- medicamentos,
- nutrición,
- servicios orientados a adultos mayores.
Al mismo tiempo, advirtió que el envejecimiento poblacional también representa retos estructurales para sistemas de salud y pensiones.
El emprendedor ecuatoriano compite y se adapta a los nuevos hábitos de consumo
Otro de los temas abordados fue el crecimiento de franquicias y cadenas locales en Ecuador.
Buitrago sostuvo que el mercado ecuatoriano tiene una característica particular. Es suficientemente grande para ser atractivo, pero durante años no fue prioridad para muchas multinacionales.
Eso permitió que emprendimientos locales ganaran espacio y desarrollaran marcas fuertes antes de enfrentar competencia internacional más agresiva.
El ejecutivo puso como ejemplo el crecimiento de cadenas ecuatorianas de cafeterías y restaurantes que han logrado posicionarse rápidamente.
A su criterio, la competencia termina favoreciendo la innovación y ampliando las opciones para los consumidores.
También sostuvo que el empresario ecuatoriano ha desarrollado una capacidad especial de resiliencia debido a la volatilidad económica, los problemas de seguridad y las crisis energéticas enfrentadas por el país. “Es un emprendedor resiliente”, afirmó.
Según explicó, esa capacidad de adaptación ha permitido que varias empresas ecuatorianas comiencen incluso procesos de expansión internacional.
Buitrago defendió además una visión optimista sobre el consumo y la economía ecuatoriana.
Recordó que el consumo representa alrededor del 60% del PIB ecuatoriano y sostuvo que, si la economía mantiene tasas de crecimiento superiores al 3%, muchas familias podrán pasar de un consumo estrictamente básico hacia gastos relacionados con bienestar, servicios y experiencias. “Yo vería el vaso medio lleno”, señaló.
A su criterio, si Ecuador mantiene crecimiento, liquidez y acceso al crédito, las empresas tendrán oportunidades para innovar, expandirse y captar nuevas demandas de consumidores más diversos y exigentes. (JS)
Fuente: La Hora





