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Cómo Ecuador puede atraer $7.000 millones en inversión al año: las reformas urgentes para dejar de ser una pesadilla para los inversionistas

Ecuador podría multiplicar por siete la inversión que recibe, si logra desmontar el exceso de regulación, la inestabilidad normativa y la opacidad en la contratación pública que hoy frenan la entrada de capital y expulsan a los mejores inversionistas.

Convertir a Ecuador en un país capaz de atraer $7.000 millones anuales en Inversión Extranjera Directa (IED), equivalentes al 5% del PIB, debería ser una de las metas económicas alrededor de la cual se tendrían que construir consensos.

Esos $7.000 millones es lo que entra cada año por remesas de los migrantes. Ese flujo, que viene sobre todo de los ecuatorianos en Estados Unidosva a comenzar a caer desde 2026.

En este contexto, la apuesta, con el fin de que los ecuatorianos vivan mejor, tengan empleo de calidad y mayores ingresos, no puede ser otra que atraer toda la inversión posible.

Para que ese escenario sea una realidad, el país debe resolver una serie de problemas estructurales que hacen que invertir en Ecuador sea “casi una pesadilla”.

Así lo sostuvieron Sebastián Hurtado, presidente y fundador de Prófitas; y Ricardo Freire, especialista en competencia, regulación y contratación pública.

Ambos trazaron un diagnóstico contundente: el país pierde inversiones porque regulación, burocracia, corrupción y criminalidad han creado un ambiente hostil para quienes buscan poner un dólar en Ecuador.

Ecuador tiene mercados cerrados, regulación oscura y contratos dirigidos

Freire fue categórico al explicar el origen del problema: Ecuador opera con una sobrerregulación que no mejora la competencia, sino que la destruye.

“La regulación que tiene el país limita la competencia, cierra mercados y corta el interés de nuevas inversiones”, advirtió.

Además, añadió que mientras menos competencia, menos innovación y mayores precios. “¿Qué interés van a tener los nuevos inversionistas de venir a desarrollar proyectos en el Ecuador si las puertas están cerradas?”

La contratación pública, uno de los mayores focos de corrupción, refleja con crudeza esa realidad. Según Freire, en los procesos del Estado se diseñan requisitos a la medida que expulsan a las mejores empresas.

Hurtado coincidió y profundizó la alerta: “Las empresas que tienen altos estándares prefieren no participar porque dudan de la transparencia del proceso. Terminan participando los peores”.
El resultado es devastador: contratos mal ejecutados, obras inconclusas, sobreprecios y pérdida de recursos públicos.

Monopolios estatales y trabas regulatorias: la tormenta perfecta

Para Hurtado, los mercados más críticos: petróleo, electricidad y minería, ilustran cómo la sobrerregulación y el monopolio estatal han frenado el desarrollo.

“Este es un país petrolero, pero la producción va en declive. Y en energía eléctrica enfrentamos los problemas que todos vimos, con 14 horas sin luz en 2024.”, recordó.

El origen, dice, está en que la Constitución y la normativa secundaria han creado sectores estratégicos cerrados, controlados por el Estado y llenos de reglas cambiantes.

Freire lo explica así: “Primero tienes que entender este gran embrollo del ordenamiento jurídico ecuatoriano, que es reglas sobre reglas, requisitos sobre requisitos. Y si en medio del partido te cambian la regla, ya no quieres jugar”, explicó.

En minería, petróleo, electricidad (sectores estratégicos), así como en toda la economía ecuatoriana, los inversionistas enfrentan:

  • Leyes especiales.
  • Reglamentos específicos.
  • Ministerios sectoriales con normativas propias.
  • Agencias de control que modifican los requisitos constantemente.

Todo esto genera inseguridad jurídica, el mayor repelente para el capital internacional.

Inversión extranjera mínima: un síntoma de un sistema enfermo

El dato es impactante en temas de inversión extranjera. Según Hurtado, mientras los vecinos tienen niveles de inversión extranjera entre 3% y 5% del PIB, en Ecuador en el mejor año fue 1%, mientras que el año pasado fue 0,2%, asegurando que “no llega nada.”

Las razones: arbitrajes internacionales perdidos, contratos incumplidos, salida forzada de empresas, mala reputación judicial y trabas a mecanismos de resolución de disputas.

Todo esto genera un mensaje claro para los potenciales inversionistas: “Ecuador no es confiable”.

¿Qué se necesita para atraer $7.000 millones al año? Las reformas clave

Hurtado y Freire delinearon una hoja de ruta para transformar radicalmente el ambiente de inversión en Ecuador:

  1. Recuperar el arbitraje internacional. Hurtado fue directo: “Es indispensable una reforma que permita el arbitraje internacional. Eso va a generar seguridad jurídica en términos de protección de las inversiones”.
  2. Reducir la maraña regulatoria en sectores estratégicos. Los sectores con mayor potencial, petróleo, electricidad, minería, deben ser reabiertos y simplificados. “Hay una maraña regulatoria que complica la participación privada. Ahí existen las mayores oportunidades para desarrollar el país”, apuntó Hurtado.
  3. Delegar servicios públicos cuando el Estado no es capaz de prestarlos de manera eficiente. Freire recordó que la Constitución sí permite delegar. “La Constitución contempla que si el Estado no tiene capacidad, puede delegar. Solo que hay que hacerlo bien, con justificaciones y estudios”.
  4. Modernizar la contratación pública y blindarla con tecnología. Ambos coinciden en que la contratación pública debe ser transformada con sistemas inteligentes.

    Hurtado explicó que la inteligencia artificial puede ayudar a que estos procesos sean más eficientes. “No puedes matar o amedrentar a la inteligencia artificial; lo que sí pasa con los funcionarios públicos”.

    Freire detalló que el sistema actual es un “Frankenstein” incapaz de detectar corrupción.

  5. Instituciones técnicas y con estabilidad. Freire advirtió que mientras los directores de las agencias de control y del mismo Sercop dependan de “libre nombramiento y remoción”, no habrá estabilidad.

    “Cada funcionario que llega reinventa todo. Más que una reforma legal, necesitamos instituciones sólidas”, dijo

  6. El desafío adicional: la economía criminal infiltrada en el Estado

    Freire introdujo uno de los elementos más explosivos: el crimen organizado ya influye en sectores públicos y privados.

“Estamos hablando no solo de ilegalidad, sino de criminalidad. Funcionarios amenazados, empresas que se usan para lavar dinero. ¿Cómo tomar decisiones adecuadas si te cuesta la vida?”, cuestionó.

Esto hace aún más urgente blindar los procesos con tecnología y transparencia. (JS)

“Si Ecuador llegara al 5% del PIB de inversión, estamos hablando de $7.000 millones al año, similar a las exportaciones de camarón o a las remesas. El impacto sería significativo”.
Sebastián Hurtado, presidente y fundador de Prófitas

Desmontando el mito de que en Ecuador falta regulación

Freire desarma el mito más común que afirma que en Ecuador “falta regulación”. Según él, ocurre lo contrario. “La regulación que tiene el país limita la competencia, cierra mercados y corta el interés de nuevas inversiones”.

Como ejemplo, esto sería como entrar a un parque de diversiones y ver que cada juego tiene un reglamento distinto, que cambia todos los días, que solo algunos pueden cumplir, donde el operador te pide un permiso extra para subirte. Así funcionan muchos sectores en Ecuador: reglamentos, guías, requisitos, Ministerios, agencias, reglamentos del reglamento, y todos vigentes al mismo tiempo.

Es un país donde el inversionista que intenta entender las reglas termina, según Freire, atrapado en un “embrollo del ordenamiento jurídico ecuatoriano”, enfrentando normas que cambian mientras el partido está en juego.

“Si en medio del partido te cambian la regla, ya no quieres jugar”, concluyó.

Fuente: La Hora

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