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El Niño y crédito agrícola: maíz y arroz, los cultivos con mayor riesgo en Ecuador

El posible regreso del fenómeno de El Niño pone en alerta al agro ecuatoriano. La banca ya diseña planes de alivio financiero y prevención para evitar que los productores más vulnerables queden sin financiamiento.

El posible regreso del fenómeno de El Niño ya está cambiando la estrategia de la banca para el agro ecuatoriano. Aunque el evento climático todavía no se ha consolidado, las entidades financieras ya trabajan con escenarios de riesgo para evitar que miles de productores pierdan acceso al crédito justamente cuando más lo necesitan.

La preocupación no es menor. El agro representa cerca del 8% del Producto Interno Bruto (PIB) de Ecuador, genera más del 25% de las exportaciones no petroleras y sostiene cientos de miles de empleos en todo el país.

Solo el sistema financiero privado mantiene alrededor de $12 Billones en cartera productiva vinculada al sector, lo que convierte a la agricultura en uno de los segmentos estratégicos para la banca.

Pero financiar al agro nunca ha sido una tarea sencilla. Los ciclos productivos, la dependencia del clima, las plagas, la volatilidad de precios internacionales y ahora el cambio climático convierten a esta actividad en una de las más complejas para evaluar desde el punto de vista financiero.

El Niño golpearía con más fuerza a los cultivos de maíz y arroz en Ecuador

De acuerdo con Víctor Peñaherrera, gerente comercial agrícola de Banco Pichincha, los análisis realizados por el banco muestran que los sectores con mayor exposición son los cultivos de ciclo corto, especialmente maíz y arroz.

Las zonas de mayor vulnerabilidad serían:

  • Maíz: principalmente en Guayas, especialmente en Daule, Palestina y Santa Lucía, donde se concentra aproximadamente el 75% de las hectáreas productoras.
  • Arroz: sobre todo en Los Ríos, particularmente en Vinces, Ventanas y Pueblo Viejo, que reúnen cerca del 68% de la superficie cultivada.

¿Por qué estos cultivos son los más sensibles? Peñaherrera explica que muchos productores de maíz y arroz trabajan con bajos niveles de capitalización y producen prácticamente para sostener el siguiente ciclo agrícola.

Cuando enfrentan inundaciones o pérdidas importantes, la reacción suele ser detener la producción hasta recuperar liquidez.

«Muchas veces las inversiones que realizan son para siembra, cosecha y comercialización. Cuando ocurren estos fenómenos naturales, lo que normalmente hacen es simplemente pausar la producción», explicó durante una presentación realizada en Quito el pasado 22 de julio de 2026.

La banca apuesta por prevenir pérdidas en el agro antes de la llegada de El Niño en Ecuador

Aunque el riesgo inmediato es mayor para maíz y arroz, otros sectores estratégicos tampoco están libres de problemas.

En banano y cacao, las lluvias intensas pueden provocar inundaciones, proliferación de plagas, enfermedades y malezas, afectando la productividad.

Por ello, Banco Pichincha asegura que ya recomienda inversiones preventivas como:

  • Reforzamiento de muros;
  • Construcción de drenajes primarios y secundarios;
  • Limpieza de canales;
  • Mejores prácticas para el manejo del agua.

En cacao existe además un desafío adicional: la implementación de la normativa europea contra la deforestación (EUDR), requisito para seguir exportando a Europa, destino de buena parte del cacao ecuatoriano.

El banco trabaja junto con empresas ancla para apoyar la adopción de estas certificaciones.

Así, la pregunta es ¿Cómo se preparan bancos como el Pichincha para el fenómeno de El Niño? La respuesta no será cerrar el crédito.

Por el contrario, Banco Pichincha asegura que prepara un esquema dividido en tres momentos:

  • Antes del fenómeno;
  • Durante la emergencia;
  • Después del evento.

En la etapa preventiva ya se financian inversiones para fortalecer infraestructura agrícola, tecnificación, muros y sistemas de drenaje.

Si las afectaciones llegan, el banco prevé aplicar alivios financieros diferenciados según cada cadena productiva, considerando que no enfrentan los mismos riesgos un productor de camarón que uno de arroz o maíz.

Además, la institución ya calculó costos estimados por hectárea para dimensionar eventuales pérdidas y determinar el apoyo financiero requerido.

Dar crédito al agro en Ecuador exige analizar desde el clima hasta los precios internacionales

Para los bancos, financiar agricultura implica un desafío distinto al de cualquier otro sector económico.
No basta con analizar estados financieros. También deben evaluar clima, ciclos agrícolas, precios internacionales, infraestructura, riesgos sanitarios e incluso información satelital.

Por eso la alianza entre Banco Pichincha y Rabobank, considerado el mayor banco especializado en financiamiento agroalimentario del mundo, ha estado orientada precisamente a mejorar los sistemas de gestión del riesgo.

Federico Rossi, Advisory Program Manager de Rabo Partnerships, explicó que uno de los objetivos centrales para los próximos años será perfeccionar metodologías de evaluación de pérdidas, fortalecer la gestión de riesgos climáticos e incorporar mejores prácticas internacionales para anticipar impactos del cambio climático.

Incluso el banco ya utiliza herramientas de inteligencia artificial y georreferenciación para monitorear cultivos, cartera y riesgos asociados a los clientes agrícolas.

El agro sostiene más de 600.000 empleos y dinamiza la economía ecuatoriana

La importancia del agro no se limita al PIB. También sostiene una parte importante del empleo nacional. Las cifras compartidas durante el encuentro muestran que:

  • El sector bananero genera más de 250.000 empleos;
  • El camarón alrededor de 145.000;
  • Unas 100.000 familias dependen del cacao;
  • La floricultura sostiene cerca de 100.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos;
  • Pesca y atún generan aproximadamente 120.000 empleos.

Detrás de estos números existe un efecto multiplicador sobre comunidades rurales completas, razón por la que el financiamiento agrícola tiene un impacto económico mucho más amplio que el simple otorgamiento de créditos.

Rabobank: el agro ecuatoriano necesita más que crédito para atraer inversión

La especialización también ha tenido efectos sobre el crecimiento del financiamiento. Desde el inicio de la alianza entre Banco Pichincha y Rabobank en 2019:

  • La participación del banco en el mercado agrícola pasó de 15% a cerca del 30%;
  • El crédito a productores agropecuarios aumentó de $421 millones a $1.503 millones;
  • Los clientes agro con cuenta crecieron de 225.000 a más de 619.000;
  • El financiamiento de cadenas de valor pasó de $451 millones a $885 millones.

En este escenario, la pregunta es ¿Qué necesita Ecuador para atraer más inversión al agro?

Para Joris Timmers, director de Programas de Rabo Partnerships, el financiamiento es apenas una parte de la solución.

La experiencia internacional de Rabobank muestra que los inversionistas buscan ecosistemas productivos completos. Eso implica cuatro elementos fundamentales:

  • Acceso a financiamiento;
  • Acceso a conocimiento;
  • Incorporación de tecnología;
  • Cadenas productivas organizadas y conectadas con empresas ancla.

«Dar financiamiento a esos productores no va a apoyarles solamente. También necesitan conexiones con organizaciones que aporten conocimiento, tecnología y nuevas herramientas», explicó Timmers.

El directivo añadió que Ecuador mantiene una ventaja importante frente a otros países gracias a su diversidad climática y al interés que ya muestran grandes empresas internacionales por invertir en cadenas como cacao, camarón, banano y flores.

En ese escenario, el desafío ya no consiste únicamente en prestar más dinero, sino en construir un sistema financiero capaz de acompañar al productor antes, durante y después de los eventos climáticos que, según los expertos, serán cada vez más frecuentes. (JS)

Fuente: La HORA

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