Estudio advierte que quienes consumen agua embotellada ingieren más de 90.000 microplásticos al año

Un reciente análisis científico ha encendido las alertas sobre el consumo habitual de agua embotellada. Investigaciones internacionales revelan que las personas que beben principalmente agua envasada podrían ingerir más de 90.000 partículas de microplásticos al año, una cifra considerablemente superior a la de quienes consumen agua del grifo.
Los microplásticos son diminutas partículas de plástico, muchas veces imperceptibles al ojo humano, que se desprenden de los envases, tapas y procesos de embotellado. Diversos estudios señalan que estas partículas ingresan al organismo a través de alimentos y bebidas, siendo el agua embotellada una de las principales fuentes.
Aunque la comunidad científica aún evalúa los efectos a largo plazo de los microplásticos en la salud humana, expertos coinciden en la necesidad de reducir la exposición, mejorar los controles de calidad y fortalecer las políticas ambientales.
En Ecuador, especialistas en salud ambiental recomiendan fomentar el consumo de agua segura tratada, el uso de filtros certificados y la reducción del plástico de un solo uso, como medidas clave para proteger la salud y el medio ambiente.
La investigación reabre el debate sobre el impacto del plástico en la vida cotidiana y refuerza el llamado global a adoptar hábitos de consumo más responsables e informados





