Crisis eléctrica en Ecuador: Medianas industrias también se desconectarán del sistema eléctrico una vez por semana

El desplome del embalse de Mazar a 2.135,32 metros (16,68 metros por debajo de su nivel óptimo) obliga a endurecer el racionamiento eléctrico en Ecuador. Mientras unas 9.000 medianas industrias se desconectarán del sistema nacional un día a la semana, y generarán su propia energía, para evitar apagones masivos. El ministro Juan Carlos Blum anunció que desde octubre, vía Arconel, se aplicará un 10% de descuento directo en la planilla a los hogares que reduzcan su consumo.
El sistema eléctrico ecuatoriano atraviesa un momento crítico. Con una matriz que depende casi en su totalidad de las lluvias, el implacable estiaje o época seca y la drástica reducción en la venta de energía desde Colombia han obligado al Gobierno de Daniel Noboa a tomar medidas. La más reciente es sumar a las medianas empresas al plan de desconexión eléctrica programada que ya incluye a las grandes industrias.
El epicentro de la crisis eléctrica en Ecuador: El embalse en caída libre
El termómetro de la emergencia energética del país tiene nombre y cifras en rojo. Con corte a las 13:00 de este 25 de septiembre de 2026, el nivel del embalse de Mazar se desplomó a los 2.135,32 metros sobre el nivel del mar (m s.n.m.).
Esto significa que el reservorio se encuentra exactamente 16,68 metros por debajo de su cota óptima operativa, fijada en 2.153 m s.n.m. Mazar no es solo una reserva de agua; es la válvula vital que regula todo el complejo hidroeléctrico Paute. Si sus niveles siguen bajando y colapsa la generación, el país enfrentaría apagones masivos e inevitables en el sector residencial.
El «sacrificio» eléctrico en Ecuador se amplía a las industrias de mediano voltaje
Para evitar apagar las luces de los hogares, el Ministerio de Ambiente y Energía ha escalado sus medidas. El ministro Juan Carlos Blum confirmó que, la próxima semana, iniciarán las desconexiones de un día completo para el sector de mediano voltaje (MV), tal como ya se ha anunciado con los grandes consumidores de alto voltaje (AV1 y AV2).
¿A quiénes afecta? A un grupo seleccionado entre 9.000 empresas de mediano voltaje, ubicadas en su gran mayoría en la región Sierra. Este número representa alrededor del 27% del total de más de 32.000 empresas de mediano voltaje que existen en el país.
- El Gobierno busca un sacrificio eléctrico equitativo entre regiones: Según el Ministro, era necesario equiparar el esfuerzo nacional, ya que el 90% de las industrias de alto voltaje que hoy se desconectan operan en la Costa, y existía el reclamo de que la Sierra no estaba aportando al ahorro.
- El ahorro proyectado: Las medianas industrias aportarán un alivio adicional de 1.800 megavatios hora (MWh) diarios, que se sumarán a los 3.100 MWh que se proyecta ahorrar con la desconexión de los grandes industriales.
- Impacto total en el sistema: Esta desconexión industrial combinada representa una liberación de potencia equivalente al 5% de la demanda nacional, un margen vital para ralentizar el vaciado de Mazar.
- “Nadie puede garantizar cómo viene el fenómeno de El Niño . Lo que podemos garantizar es manejar el sistema de la mejor manera, para permitir que los ecuatorianos del sector residencial y comercial tengan energía”, destacó Blum en entrevista en Teleamazonas.
El Gobierno de Noboa trabaja en recompensas para las familias que ahorren energía en Ecuador
Mientras la industria apaga sus líneas de producción un día a la semana para ceder energía al país, el Gobierno busca que la ciudadanía también participe con un uso eficiente en casa, pero bajo una lógica de recompensa.
- Blum anunció que en octubre entrará en vigencia un plan diseñado por la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (Arconel): un 10% de descuento directo en la planilla eléctrica para aquellos hogares que logren disminuir su consumo mensual, en comparación con sus propios registros de los tres meses anteriores o de las épocas más calurosas.
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El costoso dilema industrial en Ecuador: Autogeneración y Barcazas
El Gobierno fijó un ultimátum para las empresas AV1 y AV2: hasta el 15 de diciembre de 2026 deben contar obligatoriamente con sistemas de autogeneración permanente o desconectarse del sistema. Sin embargo, la realidad operativa en las fábricas es compleja:
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- Generadores que no soportan el peso: Los equipos de emergencia (standby) que poseen la mayoría de fábricas no están diseñados para operar de forma ininterrumpida (24/7). Forzarlos implica un riesgo altísimo de daños severos a los motores.
- Inversiones bloqueadas: Comprar generadores de trabajo continuo cuesta entre $500.000 y $600.000 por cada megavatio (MW). Además de la asfixia financiera, la alta demanda global hace que los tiempos de importación e instalación tarden entre 6 y 18 meses, haciendo imposible cumplir la meta de diciembre con equipos nuevos.
- Para lanzar un «salvavidas» a la industria, el Estado gestiona el alquiler de dos barcazas (200 MW en total) operadas por ElecAustro, cuya energía sería destinada exclusivamente a las empresas para que cumplan con su cuota de autogeneración. No obstante, los contratos por $82 millones aún enfrentan la burocracia del portal de compras públicas.
Además, conectarse a estas barcazas significará un duro golpe financiero. Las industrias dejarán de pagar la tarifa regular de 12 centavos y asumirán el costo real de esta generación térmica de emergencia. Aunque Arconel sigue calculando la nueva tarifa, el ministro Blum advirtió que el sector ha tenido que importar energía a precios exorbitantes, por lo que el nuevo valor industrial oscilará entre los 24 y 44 centavos por kilovatio hora (con un techo legal máximo de 60 centavos).
Pese a los retrasos logísticos y los sobrecostos millonarios que enfrenta el sector productivo, este «torniquete» industrial es, por ahora, la única barrera que impide el colapso de los embalses y el retorno de los apagones nacionales en las zonas residenciales. (JS)
Fuente: La HORA





