El Gobierno prepara una campaña para reducir en 10% el consumo residencial ante el adelanto del estiaje o época seca. La prioridad es cambiar hábitos, no reducir el confort ni aplicar cortes.
El inicio del estiaje o época seca está llevando al Gobierno de Daniel Noboa a pedir un cambio de hábitos en los hogares ecuatorianos. La meta planteada por el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, es que el sector residencial reduzca al menos 10% su consumo de electricidad.
El pedido se conoció este 24 de septiembre de 2026, en momentos en que el nivel del embalse Mazar continúa descendiendo por la menor presencia de lluvias en las zonas que alimentan al sistema hidroeléctrico del Austro.
Blum insistió en que la campaña que prepara el Gobierno no busca que los hogares vivan con menos confort ni anticipa cortes de electricidad. La estrategia consiste en utilizar de manera más eficiente los equipos para bajar la demanda nacional.
“No se trata de vivir con menos confort, sino de utilizar los equipos eléctricos de manera más eficiente”, señaló Blum.
Aire acondicionado en Ecuador: no bajar de golpe a 18 grados
Uno de los ejemplos planteados por el ministro está relacionado con el uso del aire acondicionado.
Si una habitación está demasiado caliente, la recomendación es abrir puertas y ventanas primero y utilizar un ventilador para ayudar a expulsar el aire caliente acumulado. Una vez que el ambiente se haya ventilado, se puede encender el aire acondicionado.
Blum recomendó mantenerlo entre 21 y 24 grados. La razón es que colocar inmediatamente el equipo en 18 grados cuando el ambiente está muy caliente provoca un mayor consumo eléctrico sin que sea necesario para conseguir una temperatura confortable.
La lógica de la campaña será precisamente esa: pequeñas modificaciones en la manera de utilizar los electrodomésticos pueden disminuir la demanda sin eliminar su uso.
El pedido de ahorro también apunta al consumo nocturno de electricidad en Ecuador
El Gobierno también busca reducir los consumos que considera prescindibles durante la noche.
Blum puso como ejemplo el uso de iluminación en parques y actividades nocturnas que requieren electricidad adicional. Incluso mencionó la realización de campeonatos de fútbol durante la noche como una actividad que debería evitarse en este período.
La idea es concentrar el ahorro en aquellos usos que pueden trasladarse de horario o reducirse temporalmente, especialmente mientras exista presión sobre la generación hidroeléctrica.
Mazar está 16,85 metros debajo de su máximo
El problema de fondo está en la disponibilidad de agua para las hidroeléctricas.
El estiaje, que normalmente se concentra entre octubre y marzo en la cuenca Amazónica, comenzó este año desde septiembre, según explicó Blum. La menor cantidad de lluvias ya se refleja en la cota del embalse Mazar.
A las 17:00 del 24 de septiembre, Mazar se encontraba en 2.136,15 metros sobre el nivel del mar, es decir, 16,85 metros por debajo de su máximo de 2.153 metros.
Mazar es especialmente importante para el sistema eléctrico porque el agua pasa en cascada por las centrales de Mazar, Paute y Sopladora. Las tres tienen una capacidad instalada conjunta de 1.757 megavatios, equivalente a alrededor del 40% de la demanda eléctrica del país.
Por eso, una reducción prolongada de los caudales no afecta únicamente a una central, sino que puede disminuir la capacidad de generación de todo este complejo.
Las industrias ya empezaron a consumir menos electricidad en Ecuador
El llamado al ahorro no se limita a las familias. Desde el 22 de septiembre, los grandes consumidores industriales de los grupos de alto voltaje 1 y 2 comenzaron a aplicar medidas para disminuir su demanda. Según Blum, estas acciones han generado un ahorro de aproximadamente 3.100 megavatios hora, equivalente a cerca del 3% de la demanda nacional.
Para el Gobierno, esta reducción ya ayuda a quitar presión al sistema y al embalse Mazar, aunque no elimina el riesgo asociado a la evolución de las lluvias y los caudales.
¿Qué busca el Gobierno de Noboa con la reducción del consumo eléctrico en Ecuador?
La campaña del Ejecutivo parte de una idea sencilla: si hogares e industrias consumen menos electricidad cuando no es indispensable, las centrales hidroeléctricas necesitan generar menos energía y se reduce la presión sobre las reservas de agua.
El resultado, sin embargo, dependerá también de factores que no están bajo control de los consumidores, principalmente la cantidad de lluvia y los caudales que lleguen a las centrales.
Blum dijo que espera que las precipitaciones se recuperen en los próximos días y permitan mejorar el nivel de Mazar. Mientras eso ocurre, el Gobierno apuesta por conseguir que el ahorro energético se convierta en un esfuerzo compartido entre hogares, industrias y otras actividades económicas. (JS)
Fuente: La HORA