Arriendos en Quito: suben los costos para los universitarios

El costo de arriendos en zonas universitarias de Quito se mantiene alto y presiona la economía estudiantil, obligando a muchos a compartir vivienda pese a que la oferta existe.
El acceso a vivienda en sectores cercanos a las universidades Salesiana, Católica y la Escuela Politécnica Nacional se mantiene como una de las principales preocupaciones para miles de estudiantes que viven en Quito.
Barrios como La Floresta, La Vicentina y alrededores concentran una alta demanda debido a su cercanía con los centros de estudio, comercios y servicios, pero también evidencian una creciente presión económica que obliga a los jóvenes a ajustar sus presupuestos o compartir espacios.
Se estima que alrededor de 50.000 estudiantes transitan por esta zona. Sin embargo, aunque existe oferta, no siempre se ajusta a la capacidad económica de este segmento.
Paulina Ávila, asesora inmobiliaria especializada en reubicación, explica que el comportamiento del mercado varía según el sector. En el caso de La Mariscal, por ejemplo, señala que ha dejado de ser una opción atractiva para estudiantes debido a problemas de seguridad. “Se volvió una zona compleja, con presencia de microtráfico, lo que ha reducido significativamente la demanda estudiantil”, afirma.
En contraste, sectores cercanos a la Pontificia Universidad Católica, la Escuela Politécnica Nacional o la Salesiana mantienen alta demanda. “Los estudiantes prefieren zonas como La Floresta o Las Queseras del Medio, donde los arriendos son más accesibles”, detalla Ávila.
Compartir vivienda es la opción para subsistir de los estudiantes
Ante el incremento del costo de vida, compartir vivienda se ha convertido en la principal estrategia. Departamentos de tamaño medio son ocupados por dos o tres estudiantes para dividir gastos.
Según la experta, un estudiante que comparte puede pagar alrededor de $200 mensuales, mientras que vivir solo implica un gasto de entre $350 y $450 por un departamento de dos habitaciones
También ha crecido la oferta de habitaciones individuales en casas adaptadas, especialmente en La Floresta, con precios que oscilan entre $150 y $180, generalmente con servicios básicos incluidos.
No obstante, incluso estas opciones económicas enfrentan nuevas presiones. El incremento en servicios básicos, especialmente agua y recolección de basura, ha elevado los costos mensuales. “Antes se pagaban unos $10 o $12 de agua, ahora pueden ser hasta $40 en una misma vivienda”, señala Ávila.
A esto se suma el alza en el costo de la alimentación. Un almuerzo que antes costaba entre $1,50 y $2,50, ahora se ubica entre $3,50 y $4,50, lo que incrementa significativamente el gasto diario de los estudiantes, que puede superar los $10 solo en comida.
Arriendos en Quito: así viven los estudiantes según su universidad?
La elección de vivienda en Quito no es homogénea y está directamente relacionada con el perfil económico de los estudiantes y la universidad a la que asisten, según Ávila. Quienes estudian en instituciones como la Católica suelen buscar opciones más privadas, como suites o departamentos compartidos con familiares o pocos compañeros.
En cambio, los estudiantes de la Politécnica o la Salesiana optan mayoritariamente por habitaciones individuales dentro de casas adaptadas o viviendas compartidas, una alternativa más económica. Esta diferencia refleja cómo el presupuesto condiciona el tipo de vivienda, consolidando zonas como La Floresta y Las Queseras del Medio como puntos clave para el alojamiento estudiantil.
Oferta en vivienda existe, pero no siempre es accesible
Desde una perspectiva más amplia, la iniciativa Quito Cómo Vamos confirma que el mercado de arriendos en la ciudad ha registrado incrementos sostenidos en los últimos años.
Jaime Mendoza, coordinador técnico de la organización, explica que el precio promedio de un departamento de aproximadamente 70 metros cuadrados alcanzó los $503, lo que representa un aumento del 5% respecto a 2023 y cerca del 24% en comparación con 2021.
En el caso de viviendas más grandes, el promedio llega a $691. “Esto refleja una tendencia al alza en el costo del suelo urbano, especialmente en zonas con alta demanda”, indica.
El informe también revela que parroquias como Itchimbía han experimentado incrementos importantes. El arriendo promedio en esta zona alcanzó los $602, posicionándose entre los más altos de la ciudad, solo por debajo de Cumbayá.
En contraste, sectores del norte como La Concepción, Carcelén y Ponciano presentan valores más bajos, con arriendos promedio entre $257 y $274, aunque alejados de los principales centros universitarios.
Ubicación, el factor clave para la elección de vivienda
Los especialistas coinciden en que la ubicación es el principal determinante del precio. La cercanía a universidades, centros financieros o servicios reduce tiempos de traslado, lo que lleva a más personas a competir por estos espacios.
“Quienes no pueden pagar estos precios se ven obligados a alejarse y compensar con mayores costos de transporte y tiempo”, añade Mendoza.
En el caso de los estudiantes, la decisión suele inclinarse por vivir cerca de sus centros de estudio, incluso si eso implica compartir espacios o reducir gastos en otras áreas.
Una realidad que redefine la vida estudiantil
El panorama actual muestra que, aunque la oferta de vivienda existe en zonas universitarias de Quito, no siempre responde a la realidad económica de los estudiantes. La combinación de arriendos elevados, servicios más caros y aumento en el costo de vida obliga a replantear la forma de habitar la ciudad.
Compartir vivienda, reducir gastos y priorizar ubicación son hoy las principales estrategias de miles de jóvenes que buscan sostener su vida académica en la capital. Entretanto, el mercado inmobiliario continúa ajustándose a una demanda que, lejos de disminuir, sigue creciendo. (EC
Fuente: La Hora





