Ecuador: ¿otras provincias necesitan un toque de queda?

Manabí, Esmeraldas y Pichincha también tienen altos índices de violencia, pero no tienen toque de queda. Especialistas en seguridad destacan que es necesario un análisis de la medida, para ver qué otras estrategias se pueden implementar.
Este lunes 30 de marzo de 2026 concluye el toque de queda que fue aplicado desde el 15 de marzo en Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo. La medida fue anunciada con dos semanas de anticipación por el presidente, Daniel Noboa, para que sea acatada por la ciudadanía.
La restricción fue establecida oficialmente el 14 de marzo, a través del Decreto Ejecutivo 329.
Sin embargo, Guayas, Los Ríos, Santo Domingo y El Oro ya eran cuatro de las nueve provincias donde rige un estado de excepción, que fue renovado el 28 de febrero.
Este tipo de medidas se aplica en provincias con altos índices de violencia.
Precisamente, si bien Ecuador cerró 2025 como el año más violento, el inicio de 2026 no fue distinto. Entre enero y febrero se acumularon 1.431 homicidios intencionales.
Guayas es la más afectada, seguida por El Oro, Los Ríos, Manabí, Pichincha y Esmeraldas.
Violencia en Pichincha podría llevar a medidas más estrictas
El general (sp) Paco Moncayo, exjefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, expone que un plan de seguridad interno considera a todo el territorio nacional y se divide en zonas de seguridad internas.
“Unas se encuentran en áreas rojas, en verde o naranja, pero ese tipo de amenazas no están todo el tiempo en un mismo sitio y si son presionadas pueden congelarse, ir a operar en otros territorios y saltar a cometer sus actos delictivos en otros sitios”, dijo
Moncayo aseguró que, en la actualidad, “en Pichincha ha subido el índice de violencia, lo que implica que el plan estratégico, conforme a estos indicadores, va modificando las operaciones y situación jurídica del territorio”, enfatizando que es novedoso que, por ejemplo, se pase el centro de gravedad de unas provincias a otras.
“Quienes están planificando la conducción de las operaciones pueden cambiar el centro de gravedad a otras provincias o corredores”, detalló Moncayo.
Al preguntarle si tras un análisis de seguridad se podrían incluir a otras provincias en estas medidas, como Manabí o Esmeraldas, el exjefe del Comando Conjunto afirmó que se lo podría hacer tras una apreciación de análisis.
“La decisión estratégica va a llevarle al conductor a tomar medidas más drásticas en otros territorios, una vez que se logre el control de la máxima prioridad”, comentó.
Por el aumento de violencia en Pichincha, Moncayo indicó que esta provincia también podría entrar bajo una medida de restricción, pero aclaró que depende del momento en el que se haga una apreciación de la situación del territorio.
Evaluación tras el toque de queda
Por su parte, el general (sp) Wagner Bravo, exjefe del Estado Mayor del Ejército, señaló que una de las formas de controlar a la población es el toque de queda, pero aclaró que el Consejo de Seguridad Pública del Estado debe determinar cuán efectiva es la medida, tras una evaluación.
Mencionó que uno de los fundamentos de hecho para adoptar esta medida, actualmente, sería que las muertes violentas en las cuatro provincias se han dado en su mayoría a partir de las 19:00 hasta las 05:00, por lo que se implementa el toque de queda “para ver qué realmente está pasando”.
Bravo indicó que durante la restricción los delincuentes pueden decidir realizar cuatro actividades, como congelarse y quedarse en el sitio; moverse de provincia, lo que podría ocasionar problemas en otras zonas; dedicarse a pelear contra la fuerza pública; o podrían delinquir durante el día.
“Entonces, tenemos que esperar que se evalúe realmente qué pasó”, señala, al tiempo de enfatizar que el toque de queda y el estado de excepción son medidas excepcionales y temporales, por lo tanto hay que ver qué sucede cuando se aplican.
Agregó que Esmeraldas, por ejemplo, bajó su nivel de violencia gracias al trabajo que se hizo por las dos fuerzas de tarea conjunta, pero añadió que ahora hay que consolidar la tranquilidad.
Análisis del comportamiento del crimen organizado
Diana Mejía, especialista en seguridad, mencionó que el proceso por el que ha pasado Ecuador, con el último toque de queda en las cuatro provincias, también le deja a Esmeraldas y Manabí ciertas dinámicas respecto a la criminalidad.
“Entonces deben de haber estado atentos no solo a cómo se configura la criminalidad, sino hacia dónde se orienta la economía criminal”, comentó.
Mejía descarta que el futuro no se vaya a realizar otro toque de queda, aclarando que, por ahora, se miden “procesos criminales que se hayan tejido en estas provincias que están en zonas que son importantes para el comercio transnacional y el mercado ilícito”.
La especialista en seguridad detalló que, a su percepción, el Gobierno realiza una evaluación continua con las fuerzas de seguridad contra el crimen y un balance diario del toque de queda, mencionando que esto es un proceso que depende del comportamiento del crimen organizado.
“El crimen organizado siempre va a buscar dar 100 pasos adelante de las instituciones de seguridad. Para eso no escatima dinero ni tecnología”, destacó. (PSR)
Fuente: La Hora





