Ecuador gasta más en salud sin mejorar la atención: dónde se pierde el dinero público
Aunque el gasto en salud casi se duplicó en Ecuador, fallas en la asignación de recursos, baja productividad, compras ineficientes y un modelo de abastecimiento fallido explican por qué los servicios siguen siendo deficientes.

Ecuador no necesariamente gasta poco en salud. El problema es más complejo, pues gasta mal. El uso ineficiente de los recursos públicos tiene consecuencias directas en la atención que reciben millones de ciudadanos, desde largas filas en hospitales hasta falta de medicamentos básicos.
Un informe del Banco Mundial revela que, pese a un aumento sostenido del presupuesto, el sistema no logra traducir ese dinero en mejores servicios. El resultado son hospitales saturados, atención desigual y recursos mal utilizados.
Para entenderlo mejor, basta imaginar dos hospitales con el mismo presupuesto: uno atiende cientos de pacientes al día y otro apenas una fracción. Ambos cuestan lo mismo al Estado, pero no generan el mismo beneficio. Esa diferencia, invisible en el papel, es donde se pierde gran parte del dinero público.
El síntoma más visible de este mal es el desabastecimiento de medicamentos, una crisis que no responde a una sola causa, sino a un modelo estructural que falla en casi todos sus niveles.
- 6 de cada 10 dólares del sistema se destinan a salarios y beneficios.
Esto deja menos espacio para lo que el paciente sí percibe directamente:
- Medicamentos disponibles en farmacia.
- Equipos funcionando.
- Camas hospitalarias suficientes.
- Un hospital puede tener suficientes médicos en nómina, pero si no tiene insumos o equipos operativos, el paciente igual no recibe atención adecuada. El gasto existe, pero no se traduce en servicio.
“En términos económicos, el sistema está sobrecargado en gasto corriente y sub invertido en capacidad operativa”, explicó Andrés Rodríguez, economista.
El gran problema del sistema de salud pública en Ecuador: baja productividad
El informe del Banco Mundial identifica uno de los fallos más críticos: los recursos no generan suficientes servicios de salud
Por primera vez, se cruzaron datos de gasto con producción (consultas, partos, hospitalizaciones), revelando:
- Grandes diferencias entre establecimientos que gastan lo mismo.
- Centros con baja producción pese a tener personal y presupuesto.
- Alta variabilidad en el costo por servicio.
Así, el hospital A, por ejemplo, realiza 30 consultas por médico al día; mientras el hospital B realiza 10 consultas por médico al día.
Ambos pagan salarios similares; pero el costo por paciente en el Hospital B es hasta tres veces mayor.
En otras palabras, hay hospitales donde cada consulta cuesta mucho más que en otros, sin mejor calidad
Esto implica que el Estado podría atender a más personas con el mismo dinero, pero no lo está logrando.
Mala asignación del personal en el sistema público de salud en Ecuador
El sistema también falla en cómo distribuye médicos y enfermeras: Ecuador tiene niveles aceptables de médicos, según el Banco Mundial; pero déficit de enfermeras, incluso por debajo de países como Nicaragua o Ghana
Además, existen establecimientos con exceso de personal y poca demanda; y otros con alta demanda, pero sin suficiente recurso humano
En una ciudad grande, un hospital puede tener filas de horas para consulta externa.
Mientras tanto, en otra zona, médicos atienden pocos pacientes al día.El resultado son tiempos de espera largos; atención apurada; desgaste del personal; y mala experiencia del paciente.
Compras ineficientes y falta de control en el sistema público de salud del Ecuador
El problema no es solo cuánto se gasta, sino cómo se compra.
El Banco Mundial identifica fallas estructurales:
- Múltiples mecanismos de compra sin coordinación.
- Falta de transparencia en precios.
- Escasa trazabilidad del gasto.
Incluso, el 9% del gasto en salud no tiene sistemas integrados de control ni auditoría.
Dos hospitales pueden comprar el mismo medicamento a precios distintos. Uno paga más simplemente por falta de coordinación o información.
Pero el problema va más allá. El mercado de medicamentos públicos en Ecuador mueve alrededor de $1.500 millones al año, lo que lo convierte en un espacio altamente sensible a ineficiencias, errores y posibles distorsiones.
En ese contexto, decisiones recientes del Gobierno han apuntado a: centralizar las compras, realizar adquisiciones masivas y mejorar la transparencia.
Sin embargo, los datos muestran que el problema no es solo de intención, sino de ejecución.
Por ejemplo:- Se asignaron alrededor de $200 millones para medicamentos e insumos.
- Pero los contratos firmados no superaron los $130 millones.
- La ejecución efectiva llegó apenas a $100 millones.
Es decir, cerca de $100 millones no se transformaron en medicinas en manos de los pacientes.
Además, alrededor de $60 millones tuvieron que ser re-centralizados por fallas en la ejecución.
En otras palabras, de acuerdo con Roberto Pérez, médico con experiencia en el sistema público de salud, “el dinero sí existía, pero el sistema no logró convertirlo en abastecimiento real”.
El problema estructural: el modelo de abastecimiento en la salud pública de Ecuador
El desabastecimiento no es un accidente. Es el resultado de un modelo que falla en toda la cadena: planificación, compra, almacenamiento y distribución.
De acuerdo con Rodíguez, el sistema actual:
- Prioriza el menor precio, no la calidad ni la oportunidad.
- Promueve compras fragmentadas y descentralizadas.
- Carece de información confiable para estimar demanda.
“Se calcula cuántos medicamentos comprar con datos incompletos y presupuestos limitados. El resultado es que se compra menos de lo que realmente se necesita”, acotó Rodríguez. (JS)
Salud pública en Ecuador: un sistema fragmentado que compra mal
Ecuador no tiene un solo sistema de salud, sino varios:
- Ministerio de Salud Pública
- IESS
- ISSFA / ISSPOL
- sector privado
Cada uno se financia distinto, paga distinto y gestiona distinto. Pero, además, dentro de cada sistema, cada hospital o unidad compra por separado
En total, más de 2.000 unidades del MSP, cerca de 100 unidades del IESS
Es como si cada supermercado de una misma cadena comprara sus propios productos, a distintos proveedores, con distintos precios y sin coordinación.
El resultado, de acuerdo con el Banco Mundial son precios distintos por el mismo producto, calidad variable y desabastecimiento en unos lugares y exceso en otros.
Inventarios mal gestionados: otro foco de pérdida en el sistema de salud pública en Ecuador
El sistema también falla en algo básico: almacenar bien.
El Banco Mundial detectó los siguiente problemas:
- compras para todo un año en una sola entrega
- falta de espacio en bodegas
- riesgo de caducidad o pérdida
Por ejemplo, un hospital recibe grandes cantidades de suero o insumos voluminosos:
- ocupa espacio que impide almacenar otros productos
- aumenta riesgo de daño
- inmoviliza recursos
El resultado: puede haber exceso de unos productos y falta de otros al mismo tiempo.
El cuello de botella en la salud pública de Ecuador: la capacidad de compra
El sistema tampoco tiene capacidad operativa suficiente: más de 2.100 personas manejan compras públicas, pero de forma aislada y con procesos complejos y lentos
El sistema requiere más de 3.000 procesos de compra al año, pero no logra ejecutarlos eficientemente.
Es como tener muchos compradores, pero sin coordinación ni capacidad suficiente para abastecer todo el sistema.
Decisiones discrecionales que afectan la atención de salud pública en Ecuador
Otro problema crítico es quién decide qué comprar. En muchos casos:
- la priorización depende del administrador de cada unidad
- no de una política nacional ni de criterios técnicos
Por ejemplo, es más fácil comprar un medicamento disponible en catálogo, aunque no sea el más urgente, que adquirir uno crítico que requiere un proceso más complejo.
El resultado son pacientes sin medicamentos esenciales y compras que no responden a necesidades reales.
Al final, el 32,8% del gasto en salud lo pagan directamente las familias. Esto incluye compra de medicamentos, insumos médicos y atención privada ante falta de servicio público.
En la práctica, si el hospital no tiene medicinas, el paciente paga. Y ese gasto puede convertirse en empobrecimiento o gasto catastrófico.
El problema de fondo: cómo se asigna el dinero para la salud pública en Ecuador
El sistema, de acuerdo con el Banco Mundial, funciona bajo una lógica que perpetúa la ineficiencia:
- Presupuesto basado en histórico
- No en resultados ni necesidades reales
Por ejemplo, un hospital sigue recibiendo fondos similares, aunque atienda menos pacientes. El resultado es que se financia la estructura, no el desempeño.
- Fuente: La Hora





