Paro de 2025: las consecuencias para el movimiento indígena y el Gobierno luego de un año

El paro de 2025 en Ecuador dejó varias consecuencias en el ámbito político, según analistas consultados. La Conaie hará su evaluación en noviembre de 2026, antes de las votaciones por las elecciones seccionales.
El paro nacional convocado por el presidente de la Conaie, Marlon Vargas, el 22 de septiembre de 2025, no activó a las bases indígenas en todo el país; el epicentro fue en Imbabura. Analistas consultados señalan que el paro dejó algunas consecuencias y reveló puntos débiles de los adversarios. La Conaie analizará el paro durante su próxima Asamblea anual.
Vargas anunció el fin del paro el 22 de octubre de 2025, aunque inicialmente el Pueblo Kayambi no acogió el cese del paro. Las tres personas fallecidas en el contexto del paro fueron:
- Efraín Fuerez, comunero de Cotacachi.
- Rosa Elena Paqui, comunera de Loja.
- José Guamán, comunero de Otavalo.
La Conaie analizará el paro en la Asamblea de noviembre de 2026
Ercilia Castañeda, vicepresidenta de la Conaie, indica que la Asamblea anual de la organización se desarrollará el 13 y 14 de noviembre de 2026 en Unión Base (Pastaza). “Ahí se realizarán las valoraciones tanto del paro de 2025, de la consulta popular, de las acciones que va a iniciar el Consejo de Gobierno y de ahí saldrán las resoluciones ejecutivas”, detalla.
La Asamblea, después del Congreso, es el segundo órgano de poder y toma de decisiones de la Conaie, esta instancia prepara el informe de gestión que presentará en noviembre.
Castañeda defiende que entre las prioridades del paro de 2025 estuvo el rechazo a la consulta popular de noviembre de 2025. “Uno de los mecanismos fueron las movilizaciones en las que se socializaron los objetivos, los alcances, las dimensiones políticas, económicas y sociales que implicaba la consulta popular con sus cuatro preguntas. Ese resultado fue concreto y contundente con un No rotundo en las urnas”, expresa.
Sin embargo, añade que hubo otras exigencias:
- Reducción del IVA.
- Dotación o abastecimiento y atención en los centros médicos.
- Rechazo al extractivismo.
- Limitación a la judicialización de luchadores sociales.
- Considera que durante el paro hubo intentos de posicionar “narrativas” acerca del desempeño de Vargas, pero que el resultado de la consulta popular reflejó:
- En los sectores donde la mayoría de la población se identifica como indígena ganó el No.
- La reactivación del Parlamento de los Pueblos demostró un trabajo articulado.
- “Ha transcurrido un año y no tenemos la información que hemos solicitado, menos aún se ha agilizado la investigación desde la Fiscalía para determinar a los responsables del asesinato de Efraín, Rosa y José”, refiere la vicepresidenta.
Castañeda, mientras tanto, continúa con sus funciones como coordinadora de una escuela de formación dirigida a fortalecer el liderazgo de las mujeres. Esta tercera edición se inaugurará el 23 de octubre, a las 08:00, en el auditorio de Chijallta Fici, en Otavalo.
¿Marlon Vargas, un liderazgo intrascendente en la Conaie?
Juan Manuel Fuertes, especialista en manejo de conflictos en administraciones públicas y analista político, evalúa que el paro produjo un resquebrajamiento al interior del movimiento indígena en general y en particular en la Ecuarunari y en la Confeniae, regionales de la Sierra y de la Amazonía de la Conaie.
“Vargas es de la Amazonía, declaró la paralización (desde Chimborazo). Es evidente que lo hizo desde una gran improvisación y luego durante todo lo que sucedió se desmarcó físicamente de quienes estaban movilizados en algunas partes del país, como en el norte de Pichincha y el sur de Imbabura. Eso provocó una serie de tensiones”, resume Fuertes, quien es oriundo de Imbabura. “Se evaporó la imagen y la gestión de Vargas. Actualmente, es un personaje absolutamente intrascendente para efectos del análisis del debate político”, agrega.
Por eso considera que el paro de 2025 “debería obligar a la Conaie a hacer un replanteamiento de orden estratégico de las reivindicaciones porque ha derivado en protestas solo cuando se producen incrementos en el precio de los combustibles”.
- Ibarra es uno de los cantones de Imbabura donde el paro de 2025 dejó fracturas en la ciudadanía, según sus habitantes.
“Quedaron heridas abiertas en el movimiento indígena en Imbabura. La gente no dimensiona el rechazo que existe hacia el Gobierno en esa zona, pero habrá que ver en las elecciones seccionales si ese rechazo se expresa en las urnas”, menciona la politóloga Sofía Cordero al anotar que puede haber diferencias entre las votaciones de la parte urbana y de la rural.
- Coincide en que “Vargas no jugó un papel trascendente durante el paro y peor en este año 2026, está totalmente invisibilizado”. Para Cordero, el paro sí fue “fuerte” y tuvo un costo más alto para la Conaie. “El costo de vidas, de heridos, de apresamientos, de represión y de irrespeto a los derechos humanos fue muy alto”.
Fuertes agrega que las muertes son un saldo negativo para algunos sectores: “En los sectores, especialmente de izquierda, los caídos suelen ser elevados a la categoría de símbolos movilizadores a su favor. En contraste, los gobiernos se colocan como villanos”.
Cordero observa que la Conaie, en lugar de diseñar una estrategia para fortalecerse en el ámbito nacional , “está tensando la cuerda para generar alianzas con el correísmo”, por medio de Guillermo Churuchumbi (coordinador nacional de Pachakutik) y de Leonidas Iza (presidente de la Ecuarunari). “Pero no son esos dirigentes quienes harán que el movimiento se enrumbe de buena manera y tenga una agenda democrática más articuladora”, advierte.
¿Qué reveló el paro sobre el Gobierno de Daniel Noboa?
El paro de 2025 es el único que ha enfrentado el Gobierno de Daniel Noboa durante su gestión, desde noviembre de 2023. “La ventaja indiscutible del Gobierno es que, a diferencia de los gobiernos de Guillermo Lasso y de Lenín Moreno, pudo mantener la medida económica en relación con la eliminación del subsidio al diésel”, indica Fuertes. Pero anota que el efecto inmediato se tradujo en la pérdida de la consulta popular.
Además, el paro evidenció desaciertos del Gobierno. “Lo que pasó sí reveló la condición deficitaria que tiene el Gobierno para elaborar y desplegar estrategias adecuadas cuando no tiene todo el escenario a su favor, el manejo que hizo fue pésimo”. Cree que la experiencia del paro pudo conducir al Ejecutivo a un manejo más prudente frente a la posibilidad de una nueva consulta popular.
- El 30 de septiembre de 2026 finalizó el plazo que tenía el Gobierno de incluir la consulta popular para quitar la función nominadora al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, no hubo convocatoria.
Cordero evalúa que el Gobierno de Noboa “inauguró una nueva intensidad de represión, más fuerte, más autoritaria y sin los límites tradicionales de cuidar que no haya muertos o heridos (…). Se montó en el discurso de que triunfó gracias a la represión y que está dispuesto a reprimir con la misma intensidad si es que hay otro intento de protesta social”.
La politóloga ve que el Gobierno no convocó a consulta popular por miedo, sino “porque no le interesa reconfigurar el diseño institucional porque le es provechoso tal como está, no le incomoda, lo quiere controlar”. Plantea una conclusión: “El Gobierno no ha aprendido nada, el Gobierno no da muestras, no dio un giro de timón después de perder la consulta (de 2025)”.
- Fuente: La Hora



