¿Puede Ecuador cumplir con el FMI si su déficit fiscal ya triplica las metas?

El país cerró el año 2025 con un déficit muy superior al pactado con el FMI, y la meta para 2026 exige un ajuste casi imposible en medio de rigidez fiscal y bajo crecimiento.
El acuerdo entre Ecuador y el Fondo Monetario Internacional (FMI) no solo se está incumpliendo, según el análisis del Observatorio de la Política Fiscal, liderado por Jaime Carrera; además los datos más recientes evidencian que las metas fiscales pactadas están completamente fuera de la realidad económica del país. La magnitud del desajuste refleja problemas estructurales que van más allá de un simple desvío en las cifras.
Carrera apunta a que, en 2025, el déficit del Sector Público No Financiero (SPNF) debía ubicarse en $1.566 millones. Sin embargo, el resultado real fue de $4.782 millones, una cifra más de tres veces superior a la meta, incluso después de excluir $853 millones considerados ingresos ficticios provenientes de la condonación de deudas con Petroecuador.
La situación se vuelve más crítica al observar la meta fijada para 2026: un déficit de apenas $41 millones. El salto requerido, de casi $4.800 millones a prácticamente equilibrio fiscal, no solo luce improbable, a criterio de Carrera, sino que evidencia la profunda fragilidad de las finanzas públicas ecuatorianas.
“Transitar de un déficit de $4.782 millones a uno de $41 millones luce inviable y evidencia la fragilidad de las cuentas públicas”, explicó Carrera.
Hay que recordar que el Sector Público No Financiero en Ecuador comprende a todas las entidades del Estado que realizan actividades económicas o de servicio público sin ser instituciones financieras. Incluye ministerios, empresas públicas, organismos autónomos y gobiernos locales, excluyendo bancos y aseguradoras estatales, y refleja su contribución al gasto, inversión y financiamiento del país.
A pesar de todo esto, Ecuador aprobó la quinta revisión del acuerdo con el FMI durante el 31 de marzo de 2026; y con esto accederá a un crédito de $394 milllones.
¿Es viable el ajuste fiscal que debe hacer Ecuador dentro del acuerdo con el FMI?
El desbalance también se replica en el Presupuesto General del Estado (PGE). Para 2025, el acuerdo con el FMI establecía un déficit de $4.070 millones (incluyendo la cuenta de derivados CFDD). No obstante, Carrera asegura que el resultado real fue de $5.584 millones, nuevamente muy por encima de lo previsto.
Para 2026, la meta es reducir ese déficit a $2.624 millones, es decir, recortarlo a menos de la mitad en un solo año. Este ajuste implicaría decisiones fiscales severas en un contexto particularmente adverso. “La reducción del déficit de $5.584 millones a $2.624 millones, a menos de la mitad, requerirá severos ajustes. Es evidente la insostenibilidad de las cuentas públicas”, acotó Carrera.
Más ingresos, pero insuficientes para cubrir el gasto público en Ecuador
El deterioro fiscal ocurre pese a medidas de ajuste ya implementadas. En 2025 se eliminó el subsidio al diésel y se incrementó el IVA del 12% al 15%, decisiones que buscaban fortalecer los ingresos del Estado.
Sin embargo, la recaudación tributaria no respondió como se esperaba. Los ingresos tributarios representaron apenas el 12,9% del PIB en 2025, por debajo del 13,4% registrado en 2024. Esto confirma que el problema no es solo de política tributaria, sino de debilidad estructural.
Entre enero y marzo de 2026, los ingresos tributarios aumentaron 4,8% y los ingresos petroleros 81,3%, los mismos reflejan la eliminación del subsidio al diésel y el aumento del precio del petróleo.
En total, los ingresos del PGE sumaron $6.564 millones; pero los gastos llegaron a $6.674 millones. Así, el déficit fiscal durante el primer trimestre de este año se ubicó en $111 millones.
“Al margen de lo establecido en el acuerdo con el FMI, la reducción del déficit público es un imperativo nacional. Exige un importante incremento de los ingresos tributarios, reducción de los gastos corrientes, reformas al IESS, reducción del pago de intereses y crecimiento de la economía”, dijo Carrera.
El analista, además, advierte sobre inconsistencias entre los datos del acuerdo con el FMI y los registros nacionales. “Se inventan ingresos para reducir el déficit, hecho reñido con la ética y seriedad en la gestión fiscal. Las cuentas públicas son poco confiables”, recalcó.
En esa misma línea, lanza una advertencia directa sobre el rol del organismo internacional: “El FMI ha perdido credibilidad y rigor técnico en la revisión de las metas fiscales. Se ha tornado político y cómplice de los incumplimientos fiscales”, aseveró.
A pesar de estas críticas, tanto el presidente de la República, Daniel Noboa, como la ministra de Economía, Sahira Moya, han defendido el manejo fiscal y sus resultados.
“Actuamos en función de los resultados. La ciudadanía está viendo resultados. Ya no tenemos una situación en la cual no sabíamos si es que se iban pagar los sueldos. Ya no tenemos una deuda estructural de más de $50 millones en los convenios del Ministerio de Desarrollo Humano. Se está pagando mensualmente. Nosotros tenemos disciplina fiscal para poder generar crecimiento económico”, aseguró Moya en una reciente entrevista en Radio Centro de Guayaquil.
El desequilibrio estructural de las finanzas públicas de Ecuador no está resuelto
Más allá del acuerdo con el FMI, el problema fiscal ecuatoriano responde a factores estructurales:
- Un gasto público elevado y poco flexible.
- Un sistema de seguridad social con déficits crecientes.
- Altos pagos de intereses de deuda.
- Bajos niveles de inversión pública.
Entre enero y marzo de 2026, el gasto se limitó principalmente al pago de sueldos, transferencias al IESS y gobiernos locales, bonos de los pobres e intereses de la deuda. Todo eso sumó $5.978 millones (casi el 90% del gasto público total). Para inversión, según el Observatorio de la Política Fiscal, solo se destinó $116 millones.
A todo esto, se suma, de acuerdo con Carrera, que los atrasos con proveedores, gobiernos locales, IESS, entre otros, aumentaron a $4.983 millones ($1.222 millones acumulados este 2026).
Al respecto, en la misma entrevista con Radio Centro, Moya aseguró que los atrasos no están en aumento y que incluso se ha reducido de 6 a 1 mes los pagos pendientes con gobiernos locales.
“La deuda que se heredó con gobiernos locales era de 6 meses, luego pasó a 3 meses y ahora está con un mes de rezago. Lo que se destina a los gobiernos locales en el año es de $3.500 millones, es más o menos $300 millones al mes. Si heredamos una deuda de 6 meses, imagínese lo difícil que era poderla ir saneando. Actualmente, sí se tiene la liquidez para seguir reduciendo ese nivel de atrasos, que se lo hace de una manera programática, ordenada y coordinada, tanto con Presidencia como con el gabinete”, aseveró la ministra. (JS)
Radiografía de la realidad fiscal de Ecuador al 31 de marzo de 2026
- Entre enero y marzo de 2026, se acumularon atrasos por $1.222 millones: $362 millones al IESS, $621 millones con gobiernos locales, $138 millones de compras públicas.
- Los créditos externos sumaron $4.526 millones: $4.000 millones de emisión de bonos y más de $500 millones de préstamos de Goldman Sachs y Banco Santander.
- La deuda pública sumó $87.706 millones: deuda externa de $51.490 millones y deuda interna de $36.215 millones.
- Los pagos del servicio de deuda pública sumaron, entre intereses y amortizaciones, $6.839 millones.
- Fuente: La Hora



