Irán declaró a Google, Meta, Microsoft y otras 15 empresas como “objetivos de guerra” y ordenó evacuar sus sedes

La Guardia Revolucionaria dio un ultimátum que vence la noche de este miércoles para atacar unidades de compañías estadounidenses en represalia por la muerte de sus líderes. El régimen acusa a los gigantes tecnológicos de ser cómplices en los ataques selectivos
La Guardia Revolucionaria de Irán amenazó este martes con lanzar ataques directos contra las instalaciones de las mayores corporaciones tecnológicas de Estados Unidos, incluidas Google, Microsoft y Meta, a las que acusó de complicidad en los asesinatos selectivos de sus principales líderes políticos y militares.
El cuerpo militar de élite emitió un comunicado en el que identificó a 18 empresas como “objetivos legítimos” de represalia. Según el comunicado, estas firmas son el “elemento principal en el diseño y el seguimiento de los objetivos de asesinato” de funcionarios iraníes por parte de las fuerzas estadounidenses e israelíes.
En la lista aparecen gigantes tecnológicos como Google, Microsoft, Meta, Apple, Cisco, HP, Intel, Oracle, IBM, Dell, Nvidia y Palantir. A estos nombres se suman otros actores empresariales: Boeing, Tesla, J.P. Morgan, GE, Spire Solution y la emiratí G42.
“Estas empresas, a partir de las 8:00 p. m. (16:30 GMT) del miércoles 1 de abril, deben esperar la destrucción de sus unidades relevantes a cambio de cada asesinato en Irán”, declaró la Guardia Revolucionaria. El mando militar aconsejó a los empleados de estas instituciones abandonar sus lugares de trabajo de forma inmediata y advirtió a los residentes cercanos a estas sedes en todos los países de la región que se alejen en un radio de un kilómetro.
La advertencia se produce en un momento crítico de la guerra que comenzó el pasado 28 de febrero, cuando una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel eliminó en un solo día a gran parte de la cúpula iraní, incluidos el líder supremo Ali Khamenei y el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour. Desde entonces, el conflicto se ha cobrado la vida de otras figuras prominentes, como el jefe de seguridad Ali Larijani, y ha desestabilizado los mercados globales.
Mientras la amenaza contra las tecnológicas se difundía, la capital iraní volvió a ser blanco de las hostilidades. A primera hora de este miércoles, la televisión estatal informó de explosiones en el norte, este y centro de Teherán, en lo que el ejército israelí describió como una “oleada de ataques a gran escala”. Irán respondió lanzando misiles que causaron al menos 14 heridos, mientras su ejército afirmaba haber atacado con drones centros industriales clave en Israel, mencionando instalaciones de Siemens y AT&T.
El impacto del conflicto ya ha alcanzado la infraestructura privada en la región. A principios de marzo, Amazon reportó ataques con drones contra dos de sus centros de datos en los Emiratos Árabes Unidos, mientras que otra instalación en Bahréin sufrió daños colaterales. La Guardia Revolucionaria insistió en que las empresas que participen en “planes terroristas” enfrentarán medidas recíprocas, elevando el riesgo para las corporaciones que operan en Oriente Medio.





