Ecuador se posiciona como un referente regional en la investigación y conservación del tiburón ballena

El tiburón ballena es una especie catalogada en peligro se extinción. Ecuador lidera un proyecto conjunto con Colombia y Perú para determinar su ruta de migración en el Pacífico.
Un proyecto regional liderado por Ecuador avanza hacia la comprensión de las rutas migratorias del tiburón ballena, considerado el pez más grande del mundo, y que actualmente está en peligro de extinción con una disminución de población entre el 50 y el 79% en las últimas tres generaciones.
La Universidad San Francisco de Quito (USFQ), a través del Galápagos Science Center (GSC), impulsa el proyecto que se desarrolla en el Pacífico oriental desde el 2011 en una colaboración entre la Reserva Marina de Galápagos y el Galápagos Whale Shark Project, bajo permisos de la Dirección del Parque Nacional Galápagos.
Cada año, Galápagos presencia la procesión de más de 700 hembras adultas, un fenómeno único en el mundo y gracias al cual se ha podido avanzar en la determinación de sus rutas migratorias en el Frente Ecuatorial y su conexión con países cercanos como Colombia y Perú.
Lo que se conoce y desconoce de su ruta migratoria
“A nivel global, esta especie es difícil de estudiar”, señala el Dr. Alex Hearn, investigador principal del proyecto y científico del Galápagos Science Center de la USFQ. Esto se debe principalmente a que son animales solitarios y de aguas abiertas.
Se calcula que, alrededor del mundo hay entre 12 y 20 sitios donde hay lo que se conoce como ‘agregaciones de desove’, que son concentraciones de peces a las cuales los animales se acercan para alimentarse y luego se dispersan. Esto hace que sea más complejo su estudio.
El experto explica que la situación en Galápagos es distinta. “No hay una agregación como tal de individuos, sino un punto de paso”, indica. Las más de 700 hembras que pasan por Darwin cada año alrededor del mes de julio, no paran ahí, sino que viajan aproximadamente 1.500 km hacia el oeste siguiendo la corriente surecuatorial hasta llegar al punto de encuentro con otra corriente que regresa hacia Ecuador.
Es así como entre septiembre y octubre, han logrado visualizar a los mismos tiburones que vieron en julio, pero en dirección contraria. Estos individuos, entonces, terminan el año entre diciembre y enero en el borde de la plataforma continental de Ecuador y el norte de Perú.
De esta manera, los investigadores han podido rastrear a los tiburones durante casi seis meses. Sin embargo, la caídas de las marcas realizadas a los animales o los daños en la batería han demorado el estudio de la ruta de migración en el período entre enero y julio.
Una alianza estratégica para la investigación y conservación
Los puntos de inicio de la migración son clave para comprender la conectividad regional de la especie, como es el caso de Utría y Máncora, zonas en las que se han identificado agregaciones dominadas por individuos juveniles, y en el sur de Galápagos, en donde son en su mayoría hembras adultas.
Este avance en el estudio para cerrar la brecha de conocimiento ha dependido del apoyo de Metropolitan Touring y Finch Bay Hotel, con el respaldo de Galápagos Conservation Trust, Planeterra, Shark Project y National Geographic.
Fuente: La Hora





