Baja natalidad en Ecuador: ¿por qué las jóvenes deciden no tener hijos?

La reducción de la natalidad es un fenómeno que no se limita solo a la falta de deseo, sino que refleja también limitaciones estructurales y socioeconómicas.
Factores como realización personal, situación económica, crisis ambiental, entre otros influyen en mujeres que tienen entre 20 y 39 años y deciden no tener hijos. Las nuevas generaciones, además, dimensionan la responsabilidad que implica traer un niño al mundo.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), indican que una ecuatoriana tiene en promedio 1,7 hijos, frente a décadas pasadas donde la tasa de natalidad bordeaba los 6,8 por cada mujer.
Según la socióloga Alejandra Santín, esta tendencia, que se ha consolidado en el siglo XXI, cobrará más fuerza con el paso de los años. “En otros tiempos la preocupación era la sobrepoblación, en el futuro será el descenso de la fecundidad”, asegura.
Sus análisis, sobre este fenómeno multifactorial, ubican como primera razón los motivos económicos, no solo en Ecuador, sino en América Latina. Indica que la juventud enfrenta inestabilidad laboral, empleos precarios, bajos ingresos, falta de seguro médico y escaso acceso a servicios de salud. “Esto no solo es motivo para no tener hijos, sino para limitar el número, en caso de ya tenerlos”, dice.
Esto, de acuerdo con Santín, viene de la mano de las desigualdades de género, debido a que las mujeres tienen menores oportunidades cuando son madres, ya que debido al rol de cuidadoras deben dividir su tiempo reduciendo, en la mayoría de casos, la productividad que busca una empresa. “Hablando de días, las madres se dedican entre 5 y 6 veces más al cuidado, en relación con el padre”, comenta.
Los cuidados y la maternidad son un trabajo no remunerado que también incide en el desarrollo profesional de la mujer. “Si consultamos solo en nuestro círculo cercano, la mayoría de madres cuidadoras no tienen un título profesional”. Esto es generacional, es decir, de un machismo que se viene arrastrando, afortunadamente, cada vez menos, comenta la experta.
La inestabilidad, el miedo a limitarse en el crecimiento profesional, el sentirse solas al momento de maternar, la falta de apoyo de una pareja e incluso la situación del país, por la inseguridad, para la socióloga, son los principales anticonceptivos de estos días.
Aunque todo apunta a generaciones de mujeres más responsables, muchas veces, desde el desconocimiento, se tilda de egoistas a las que no quieren tener hijos, sin tomar en cuenta dichos factores. Para Santín, vivimos en una sociedad dada a cuestionar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y a culpabilizarlas por tener la autonomía que deben ejercer como derecho.
Una alerta y riesgo a futuro
La falta de población joven derivada de la baja natalidad conlleva riesgos como el envejecimiento poblacional, la fragilidad de los sistemas de afiliación y salud y la escasez de profesionales jóvenes, indica la ginecóloga Jannette Rivas.
Según lo que ve en sus consultas, sobre todo de planificación familiar, el tener hijos ya no es una decisión conjunta de la pareja, sino más bien de las mujeres. “El no querer tener hijos viene también de una serie de factores como la educación sexual o la promoción de anticonceptivos, la pastilla del día después e incluso el aborto, situaciones que las jóvenes conocen a temprana edad”, dice.
“Estos factores pueden interpretarse como libertad sexual para las mujeres, y está bien, sin embargo, muchas se arrepienten de la decisión que tomaron de jóvenes y llegan con avanzada edad a querer tratamientos para tener hijos, en algunos casos ya es imposible”, indica.
La doctora indica que los 40 años ya representan una edad de riesgo para tener un bebé, ya que existe mayor probabilidad de complicaciones para la madre, como preeclampsia o diabetes gestacional. La calidad y cantidad de óvulos disminuye con la edad, reduciendo la probabilidad de concebir y aumentando el riesgo de un aborto esponténeo.
Cuando una madre es mayor, el niño también puede sufrir de problemas cromosómicos, como síndrome de Down o parto prematuro, “pero con un buen control médico, muchas mujeres en estas edades tienen embarazos saludables”, dice Rivas. (ECA)
La natalidad decrece en Ecuador
Durante 2024, Ecuador registró 215.714 nacimientos, mostrando una disminución de 23.963 respecto a 2023 y una tendencia decreciente notable desde 1990.
Las edades más frecuentes fueron:
-De 20 a 24 años, con un 25,8%.
De 25 a 29 años, con un 25,1%.
De 30 a 34, años, con un 19,7%.
Fuente: La Hora
Según datos de Naciones Unidas, a escala mundial la tasa de fecundidad ha caído desde 1950, con 5 hijos por mujer, a la actualidad con 2,2.





