Flamengo se corona campeón de la Copa Libertadores 2025 en Lima

El Flamengo escribió este sábado una nueva página en su historia al conquistar la Copa Libertadores 2025, tras vencer 1-0 al Palmeiras en la final disputada en el Estadio Monumental de Lima, Perú. Un cabezazo de Danilo, a los 67 minutos, decidió un partido tenso y cerrado entre los dos gigantes brasileños.
Con este triunfo, el club carioca alcanza su cuarto título continental (1981, 2019, 2022 y 2025) y se convierte en el equipo brasileño más ganador en la historia del torneo, además de extender a siete la racha de Libertadores consecutivas coronadas por equipos de Brasil.
Lima se tiñó de rojinegro
Desde días antes del partido, Lima se transformó en una auténtica “Lima de Janeiro”: decenas de miles de aficionados brasileños colmaron calles, plazas y bares con los colores de Flamengo y Palmeiras. Se estiman más de 50.000 turistas llegados para la final, con un impacto económico proyectado superior a los USD 70 millones para la capital peruana.
El dispositivo de seguridad incluyó más de 1.600 policías desplegados en los alrededores del Monumental y puntos estratégicos de la ciudad, tras episodios de enfrentamientos entre hinchas y un trágico accidente en el que un aficionado falleció al golpearse la cabeza con un puente mientras celebraba.
Un partido tenso, decidido a balón parado
La final, 66.ª edición del torneo, fue más lucha que brillo. Palmeiras apostó por un plan conservador, con líneas juntas y salidas rápidas, mientras Flamengo, dirigido por Filipe Luís, asumió la iniciativa con más posesión y presencia ofensiva, aunque sin demasiada claridad en el primer tiempo.
El gol llegó recién en la segunda mitad: tras un tiro de esquina desde la derecha, Danilo se elevó en el área y conectó un cabezazo perfecto al segundo palo, imposible para el arquero Carlos Miguel. La jugada rompió el cero y desató la euforia de la hinchada rojinegra que prácticamente convirtió el Monumental en un estadio local.
Palmeiras reaccionó con cambios ofensivos y adelantó sus líneas, pero sus mejores oportunidades se diluyeron entre imprecisiones y la buena labor defensiva de Flamengo, que se replegó con orden para administrar la ventaja. La ocasión más clara de los paulistas fue desperdiciada por Vitor Roque, que no logró concretar un mano a mano en el tramo final.
El encuentro no estuvo exento de polémica: una agresión de Erick Pulgar sobre Fuchs con el juego detenido terminó solo en tarjeta amarilla, decisión arbitral muy discutida por el banco y los aficionados de Palmeiras, que reclamaban una sanción más severa.
Revancha y consagración para Flamengo
El título tiene sabor a revancha para Flamengo, que en 2021 perdió la final precisamente ante Palmeiras en Montevideo. Cuatro años después, los de Río cerraron la herida con una victoria que confirma su dominio reciente en el continente: tres Libertadores en seis años.
En el banquillo, la consagración supone la consagración temprana de Filipe Luís, que levanta la Libertadores como entrenador apenas 14 meses después de asumir el cargo. Refuerzos como Samu Lino y Saúl se sumaron a un plantel que ya era potente y que encontró en este título la validación definitiva de su proyecto.
Con la corona continental, Flamengo asegura además su participación en la Copa Intercontinental 2025 y en el Mundial de Clubes de la FIFA 2029, y jugará la Recopa Sudamericana 2026 frente al campeón de la Copa Sudamericana.
El camino a la gloria
Para llegar a la final de Lima, Flamengo dejó en el camino a Racing Club en semifinales, gracias a un global de 1-0 en una llave muy cerrada, mientras que Palmeiras protagonizó una remontada épica ante Liga de Quito, al darle vuelta a un 0-3 con una goleada 4-0 en la vuelta, que le otorgó el billete a un nuevo duelo 100 % brasileño por el título.
La definición en el Monumental ratificó la hegemonía reciente de Brasil en la Libertadores y dejó a Flamengo instalado definitivamente en la élite histórica del continente, con un plantel que ya piensa en el siguiente objetivo: trasladar su supremacía sudamericana al escenario mundial.
Fuente: El Tele’grafo





