El ABC financiero para empezar bien el 2026

Errores comunes, compras impulsivas y falsas promesas para “limpiar” el historial crediticio. Te explicamos el ABC financiero para empezar el 2026 con orden y salud crediticia.
A pocos días de iniciar el 2026, el manejo de las finanzas personales vuelve a ocupar un lugar central en los hogares ecuatorianos. Para Verónica Velasco, Customer Experience Leader de Equifax, el punto de partida es claro y no admite postergaciones: “El aquí y el ahora es cuando nosotros podemos comenzar a tomar el control de nuestras vidas y sobre todo de nuestras decisiones financieras”.
El ABC financiero para empezar bien el 2026
Velasco identifica que uno de los principales errores es “endeudarse sin evaluar la capacidad de pago”, una práctica que suele estar asociada a decisiones impulsivas y a una lectura incompleta de los ingresos y gastos mensuales.
A esto se suma la falsa tranquilidad que generan los meses de gracia. “Escuchamos ‘meses de gracia’ y decimos: tengo tiempo para pagar, pero ya hemos aceptado o comprado varias cosas”, advierte, lo que puede terminar superando la capacidad real de pago.
Otro error frecuente es abrir múltiples créditos en poco tiempo. “El solicitar o aceptar consumos en un periodo corto ejerce una presión financiera” y, además, “puede interpretarse como una señal de riesgo para las entidades financieras”, afectando la evaluación crediticia y encareciendo futuros financiamientos.
Para evitarlo, la experta insiste en una base simple pero poderosa: el presupuesto. “El secreto para llevar una buena salud financiera siempre es tener claro cuáles son nuestros ingresos, nuestros gastos y nuestras metas”, poniendo nombre, monto y tiempo a cada objetivo.
Compras impulsivas: el enemigo invisible del presupuesto
Las compras por impulso aparecen como uno de los factores más subestimados del desorden financiero. “Muchas veces actuamos por impulso y aceptamos créditos o compras sin analizar profundamente nuestros ingresos y gastos”, señala Velasco.
En el caso de las tarjetas de crédito, el problema se agrava cuando se confunden con dinero propio. “Las tarjetas son tarjetas de crédito, no son dinero nuestro; todo lo que gastemos más adelante vamos a tener que pagarlo”, enfatiza.
Entre las recomendaciones prácticas, plantea dos reglas clave: hacer listas de compra y aplicar la “regla de las 24 horas”. “Si no está dentro de tu presupuesto, espérate 24 horas; si después sigue siendo una necesidad real, entonces puedes comprarlo”, explica.
Este simple hábito ayuda a diferenciar deseos momentáneos de necesidades reales.
Mitos y verdades sobre “limpiar” el historial crediticio
Uno de los mayores riesgos actuales son las ofertas que prometen soluciones rápidas. “No existen atajos para construir o mejorar un historial crediticio saludable”, advierte Velasco de forma categórica.
Según explica, muchas de estas supuestas soluciones “implican pagos innecesarios, entrega de datos personales o son estafas directas”, por lo que hace un llamado a la ciudadanía a no caer en estas promesas.
La verdad es que el historial crediticio se construye con constancia. “El historial se va construyendo mes a mes con cada decisión que tomamos”, y por eso no solo debe pagarse, sino también revisarse.
“El endeudamiento no solo debe pagarse, también debe monitorearse”, ya que allí pueden detectarse errores, inconsistencias o incluso fraudes.
Velasco recomienda revisar el historial crediticio al menos cada tres meses, porque “es como tu hoja de vida financiera”, la que define el acceso y las condiciones de futuros créditos.
De cara al nuevo año, el mensaje es directo: no esperar al calendario para ordenar las finanzas. Como resume la vocera de Equifax, “no dejen para el nuevo año algo que lo puedan hacer de inmediato”, porque el control financiero empieza hoy, no mañana. (JS)
Sigue la fórmula 50-30-20
Una estrategia simple y efectiva para manejar tu presupuesto mensual es seguir la fórmula 50-30-20. Así, debes destinar el 50% de tus ingresos a tus gastos básicos e ineludibles como alimentación, arriendo, estudios, entre otros.
El 30% de tus ingresos debe ir a gastos en diversión o cualquier gusto que quieras darte. Finalmente, el 20% restante debe ir al ahorro y a la inversión para que tu dinero crezca en el tiempo.
Fuente: La Hora





